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  • AFP

Cientos de simpatizantes de organizaciones de izquierda manifestaron este sábado en Londres contra una concentración del partido de extrema derecha British National Party (BNP), organizada en reacción al asesinato de un soldado británico por presuntos islamistas.

"Aplastemos al BNP", gritaban los manifestantes de "Unite against fascism" (Unidos contra el fascismo), frente a unos 150 activistas nacionalistas reunidos en una plaza cerca del Parlamento de Westminster, en el centro de Londres, rodeados por un cordón policial.

En la tarde, la policía anunció que detuvo a 20 personas en la manifestación "antifascista".

"No permitiremos que el BNP salga a las calles sin que manifestemos nuestra oposición, porque queremos demostrar que Gran Bretaña se mantiene unida, somos muchos, ellos son pocos, estamos unidos contra esta amenaza fascista", explicó a la AFP Steve Hart, líder del movimiento antiracista, que reúne principalmente a organizaciones sindicales y anticapitalistas.

"Londres es una ciudad multicultural, eso nos gusta, esa es la manera en la que queremos vivir", añadió.
Frente a los manifestantes de izquierda, activistas del BNP ondeaban banderas británicas y llevaban pancartas en el las que se podía leer frases tales como "¡Fuera predicadores del odio!".

La tensión entre los grupos - mantenidos a distancia por la policía - subió cuando un miembro del BNP apareció con la cara cubierta de sangre, afirmando haber sido atacado por activistas del campo adverso.

Adam Walker, uno de los organizadores de la concentración del BNP, criticó la actitud del gobierno británico y estimó que este debería tener una "posición más dura" en relación al islamismo.

Lee Rigby "sobrevivió a Afganistán, pero murió aquí, en una calle de Londres", lanzó Walker indignado. "Si nos hubiésemos retirado de todas esas guerras ilegales, como la de Afganistán o la de Irak, no tendríamos ni la mitad de los problemas que tenemos ahora con el islam activista", afirmó.

Rigby, de 25 años, fue atropellado por un automóvil y atacado luego con arma blanca por dos hombres en pleno día cerca de un cuartel militar en el barrio de Woolwich, en el sureste de Londres.

Los dos principales sospechosos tuvieron palabras inspiradas en el islamismo radical después de los hechos y permanecieron cerca de la víctima hasta la llegada de la policía.