•  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Un total de 313 integrantes de las fuerzas de seguridad de Chiapas, sur de México, están bajo investigación por el desalojo de indígenas de una zona arqueológica que dejó un saldo de seis muertos, informó el Ministerio de Justicia.

Se giraron órdenes de "localización y presentación contra 313 personas a quienes se les han realizado exámenes toxicológicos, clínicos, de radizonato de sodio (peritaje para comprobar el uso de arma)", indicó la dependencia en un comunicado.

Derivado de las investigaciones hasta el momento han sido detenidos cinco policías, añadió.

Los indígenas denunciaron el sábado que en total murieron seis integrantes de su comunidad, e incluso difundieron los nombres.

El ministerio de Justicia estatal sin embargo sostiene que sólo murieron cuatro de ellos, uno de 19 años, y que los otros dos están desaparecidos.

La dependencia había asegurado el viernes que además habían muerto tres policías y un fiscal, pero en su último comunicado dice que sólo un uniformado "se encuentra desaparecido" y que es probable que esté muerto.

Los hechos comenzaron el viernes al mediodía cuando campesinos de la comunidad se enfrentaron a balazos, piedras, palos, machetes y puños con unos 250 policías federales y estatales que ingresaron a su comunidad para desalojarlos.

Los indígenas habían tomado esa zona arqueológica en septiembre por un reclamo de tierras y la Policía entró a desalojarlos tras una denuncia judicial presentada por la comisión de Áreas Naturales Protegidas.

El gobierno de Chiapas, concluye el comunicado del ministerio de Justicia, se comprometió a indemnizar a los familiares de los indígenas muertos, instalar un centro ecoturístico que será administrado por los indígenas, y a solicitar al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que la zona arqueológica sea administrada por ellos.