Jorge Eduardo Arellano
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WASHINGTON / AFP
El tono de la campaña estadounidense se endureció el fin de semana: los republicanos no dudaron en acusar al demócrata Barack Obama de “amigarse con terroristas”, una estrategia que podría molestar a los votantes de ese país, preocupados por la crisis económica.

A tres días del segundo debate televisivo entre los dos candidatos a la Casa Blanca, el martes, y cuatro semanas antes de las elecciones, el 4 de noviembre, el bando de John McCain, que no encabeza los sondeos, anunció el viernes que emprendía una campaña “muy ofensiva” contra el senador por Illinois.

De hecho, la candidata republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, inició el sábado dicha ofensiva contra Barack Obama.

Encargada de ocuparse de la campaña en el terreno mientras su compañero de fórmula se prepara para el debate en su finca de Serona (Arizona, suroeste), acusó al demócrata de ser “alguien que ve Estados Unidos como algo tan imperfecto, parecería, que se amiga con terroristas dispuestos a tomar como blanco de ataque su propio país”.

Palin hacía referencia a un artículo del New York Times sobre Bill Ayers, un ex militante en contra de la guerra de Vietnam quien había lanzado una campaña de atentados en Estados Unidos, y cuyo camino cruzó el de Obama en los años 1980, cuando Ayers pasó a ser profesor en Ciencias de la Educación.

Los demócratas calificaron el ataque como “ridículo”, “deshonesto” e “inmoral”.

Cuando Ayers era activista, “Barack Obama tenía ocho años”, insistió el domingo en CNN Rahm Emmanuel, representante demócrata en Illinois.

“¿Realmente creen que Estados Unidos pensará que Barack Obama ‘se amiga con terroristas’?”, ironizó el domingo el la cadena Fox Claire McCaskill, senadora demócrata en Missouri (centro), refiriéndose al equipo republicano.

Para los demócratas, cuyo líder está haciendo campaña en Carolina del Norte, los ataques tienen como único objetivo “dar vuelta la página” y “cambiar de tema”, según un aviso televisivo emitido el domingo.

Según éstos, durante los 15 días de crisis financiera, McCain se mostró “lunático”, manifestando así su “incompetencia sobre asuntos económicos”.

En cuanto a la “ofensiva” prometida por el propio McCain, un ex consejero en la Casa Blanca, Stephen Hess, estimó que “el tiempo juega realmente en su contra porque todos los fundamentalistas de la carrera están del lado de Obama”, sobre todo en cuestiones económicas, primera preocupación de los votantes, cuando los economistas anuncian una recesión.

“Me sorprendería mucho que otras estrategias políticas de McCain pudieran marcar una diferencia de aquí a las elecciones”, agregó.

Para el ex candidato demócrata a la vicepresidencia Joe Lieberman, hoy cercano a McCain, el ataque de Palin se hizo “en buena lid”.

A un mes de las elecciones presidenciales, el candidato demócrata encabezó varios sondeos publicados esta semana. Según el sitio RealClearPolitics, Obama superaba a su rival en todas las encuestas el sábado con un promedio de 49.3% de intenciones de voto contra 43.4% para McCain.