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  • EFE

Sao Paulo y Río de Janeiro, las dos mayores ciudades de Brasil, anunciaron ayer una reducción de los pasajes de autobús tras las protestas que han sacudido en los últimos días al país por la subida de las tarifas del transporte público.

Tras siete días de protestas en la mayor ciudad del país, el alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, anunció su decisión de revocar el aumento del valor del pasaje de autobús desde 3.00 reales (unos 1.36 dólares) hasta 3.20 reales (unos 1.45 dólares), que había entrado en vigor a principios de este mes.

El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, igualmente anunció una reducción de 20 centavos de real, con lo que las tarifas regresarán a los 2.75 reales (1.25 dólares) en que estaban antes del aumento.

El gobierno regional de Río de Janeiro informó en un comunicado que igualmente revocó el alza de las tarifas del metro, trenes urbanos y barcas que cruzan la bahía de Guanabara.

Del mismo modo, el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, afirmó en una rueda de prensa junto con Haddad que la reducción de 20 centavos de real también se extenderá a los pasajes del metro y de trenes urbanos.

La declaración fue conjunta debido a que el servicio de autobuses en Sao Paulo es una concesión municipal y los del metro y de trenes urbanos son concesiones del Gobierno del Estado.

Alckmin aseguró que, para poder reducir las tarifas, el gobierno regional y el municipal elevarán los recursos que conceden para subsidiar el transporte público, lo que implicará recortes de inversiones y de gastos en otras áreas.

Los anuncios son las respuestas directas a las manifestaciones que se registran desde la semana pasada en todo el país y que fueron convocadas en las redes sociales por movimientos sociales que alegan no ser representados por ningún partido.

Las protestas comenzaron la semana pasada en Sao Paulo, exclusivamente contra la subida de las tarifas del transporte público, pero añadieron otras reivindicaciones, como mayores inversiones en la salud y la educación pública, y críticas a los elevados gastos del Gobierno para organizar eventos como elMundial de Fútbol de 2014.

Las manifestaciones no han dado tregua en los últimos diez días y hoy continuaban en la periferia de Sao Paulo, en las afueras de Brasilia y Río de Janeiro, en Bello Horizonte y Fortaleza.

Recortarán inversiones

“Es un sacrificio grande. Vamos a tener que cortar inversiones porque las empresas (concesionarias) no tienen cómo financiar esa diferencia”, afirmó el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin.
“Haremos un ajuste en las inversiones, pero es importante porque estaremos privilegiando el transporte, que es prioridad”, agregó