Jorge Eduardo Arellano
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Un juez federal estadounidense ordenó ayer martes que 17 chinos musulmanes de la etnia uigur, detenidos en Guantánamo sin cargos en su contra, sean liberados en suelo estadounidense, informó una fuente judicial.

Esos chinos pertenecen a una minoría musulmana perseguida en China.

Se trata de una “etapa importante”, dijo el organismo Human Rights Watch en un comunicado. “La situación de los uigures sirve para recordar lo pantanoso a nivel judicial y moral que es Guantánamo”, estimó por su parte la Asociación de Defensa de las Libertades Civiles (Aclu).

El gobierno estadounidense eliminó el 30 de setiembre las acusaciones de “combatientes enemigos”, que justificaban hasta ahora la detención de estas personas en Guantánamo sin cargos ni juicios. Estos hombres reclaman ahora su liberación temporaria en suelo estadounidense hasta que un tercer país acepte acogerlos, según los documentos judiciales de los que la AFP obtuvo una copia.

Sin embargo, el gobierno de George W. Bush propone mantenerlos en “viviendas especiales” del centro de detención de Guantánamo, isla de Cuba, “hasta que se puedan instalar en un país extranjero”.

En mayo de 2006, Albania aceptó acoger a cinco detenidos, pero ningún otro país tomó el riesgo de generar el descontento del gobierno chino al darles asilo.

Hasta ahora, “al menos seis de los hombres siguen en régimen de aislamiento”, esto significa que pasan al menos 22 horas por día aislados, en una celda metálica sin luz natural.