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  • AFP

En un intento de evitar el colapso financiero, Gran Bretaña anunció el miércoles un plan que prevé la nacionalización parcial de los más importantes bancos del país, que costará al contribuyente casi 90.000 millones de dólares.

El Banco de Inglaterra (central) anunció asimismo una reducción de medio punto de su principal tasa de interés, a 4,5%, en una acción concertada con el Banco Central Europeo (BCE), la Reserva Federal estadounidense y los bancos centrales de Suiza, Suecia y Canadá.

El plan del gobierno, que fue anunciado antes de la apertura de los mercados, se centra en la recapitalización del sistema bancario mediante la compra de acciones en los bancos hasta por 50.000 millones de libras (64.000 millones de euros, 87.000 millones de dólares).

Los analistas coinciden que la medida equivale a una nacionalización parcial del sistema bancario del Reino Unido, un proceso que comenzó con la nacionalización del banco Northern Rock, en febrero pasado.

"Bancos sanos y fuertos son esenciales para los negocios y para cada familia del país", declaró el jefe del gobierno, Gordon Brown, al presentar en la Cámara de los Comunes el ambicioso plan para luchar contra la crisis de confianza que golpea los mercados.

Ocho bancos se han comprometido ya con el plan de recapitalización, lo que permitirá un aumento de su capital antes de fin de año en un total de 25.000 millones de libras.

Los bancos que han aceptado ya el plan son Abbey, que pertenece al primer banco español, Santander, Barclays, HBOS -que está siendo comprado por el Lloyds TSB-, HSBC, Lloyds TSB, Nationwide Building Society, Royal Bank of Scotland y el Standard Chartered.

El gobierno indicó que está dispuesto a aumentar su participación en 25.000 millones de libras adicionales en los bancos que reúnan los requisitos necesarios para la adquisición de acciones preferentes.

El plan concluido a altas horas de la noche, tras una jornada en que las acciones de los principales bancos británicos se desplomaron en la bolsa de Londres, ofrece también prestar a los bancos 200.000 millones de libras en créditos a corto plazo para asegurar liquidez.

El gobierno ofreció también una garantía de 250.000 millones de libras para garantizar los créditos entre bancos.

"Queremos asegurar que ponemos el sistema en marcha otra vez", dijo el ministro de Finanzas, Alistair Darling.

"Si no hacemos esto, nos arriesgamos a que los bancos dejen de facilitarse préstamos entre ellos y si no se prestan entre ellos, no van a querer prestarnos a nosotros", dijo, señalando que la cifra de 250.000 millones de libras puede ser revisada.

El paquete de medidas anunciado el miércoles es una respuesta a la "extraordinaria turbulencia en el mundo", afirmó Darling, que no descartó tomar otras medidas para inyectar confianza a los mercados.

Este plan "es un paso adelante importante, pero no el único", dijo Darling. "No descarto nada, haremos todo lo necesario".

Sin embargo, pese a la adopción del plan, que fue coordinado con el Banco de Inglaterra y el regulador de los mercados y servicios financieros (FSA), la bolsa de Londres marcaba un claro retroceso, cediendo 4,50% a 4.397,86 puntos, hacia las 13h15 GMT.

Jeremy Batstone-Carr, analista en la firma Charles Stanley, advirtió que 50.000 millones de libras podrían no ser suficientes para rescatar el sistema bancario y frenar la crisis de confianza.

"Al final de cuentas, el endeudamiento del gobierno aumentará, y será el contribuyente el que pague", señaló el analista.

En cambio, el jefe ejecutivo del banco Barclays, John Varley, aseguró que el paquete ofrece "estabilidad" a los bancos británicos.