•   Viñales, Cuba  |
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  • AFP

Conocida como la tierra del mejor tabaco del mundo y destino privilegiado de turismo ecológico, Pinar del Río, en el extremo oeste de Cuba, trata de restañar los daños que dejaron los huracanes Ike y Gustav hace un mes a esos dos pilares económicos y orgullo de los cubanos.

"Hay que trabajar duro porque sembramos en noviembre y cosechamos en enero, sin las casas... ¿dónde vas a curar el tabaco? Ese es el apuro que tenemos", dijo a la AFP Raúl Valdés, quien dedica dos hectáreas a ese cultivo en Viñales, 180 km al oeste de La Habana y uno de los parajes naturales más bellos de la isla.

Con clavos, horcones recuperados entre los escombros y materiales que compró al Estado, ese guajiro de 69 años se propone levantar en diez días la casa de secar tabaco que el ciclón le destruyó, aunque reconoce que la "tarea es ambiciosa". "Yo estaba enamorado de mi casita de tabaco", afirmó tristón.

Más hacia el sur, en el municipio de Consolación, tabaquero por excelencia, la familia Moreira también emprendió esta semana la reconstrucción de sus dos casas de curación.

"Aquí no quedó una sola casa en pie, jamás había visto semejante cosa, pero aunque nos matemos trabajando la vamos a levantar, hay que hacerlo", señaló Humberto Moreira, un veguero de 43 años que también perdió su vivienda.

Casas de curar y depósitos de tabaco en ruinas se observan por toda la zona de Vuelta Abajo, donde se cultiva el tabaco más exclusivo de una industria que aportó 236,3 millones de dólares al país en 2007.

Ike y Gustav, que azotaron Cuba entre el 30 de agosto y 9 de septiembre, destruyeron o dañaron en Pinar del Río más de 7.000 casas de curación, según el Ministerio de la Agricultura (Minag).

Las casas de tabaco son frágiles construcciones de madera, donde las hojas se cuelgan atadas a largos palos para que el aire las seque a la sombra: una centenaria tradición que imprime sabor y calidad a los puros.

Pese a los destrozos, el director del Grupo Provincial de Tabaco, Enrique Cruz, destacó que Pinar del Río "está en condiciones de recuperarse totalmente", y para apoyar la reanimación del sector el Minag envió a Vuelta Abajo brigadas de 10 de las 14 provincias del país.

"Aquí venimos a fajarnos, a ayudar en lo que sea hasta salir a flote", dijo uno de los 800 campesinos que desembarcaron el domingo en Vuelta Abajo.

Como si fuera poco el golpe a la industria tabacalera, los ciclones también desataron su furia contra la infraestructura turística de Pinar del Río, uno de los principales destinos del turismo ecológico en la isla.

Paisaje Cultural de la Humanidad según la Unesco, el Valle de Viñales, que recibe unos 7.000 turistas al mes, sobre todo europeos; Soroa, que hospeda al mayor jardín de orquídeas -más de 700 especies- del Caribe; y Cayo Levisa, un islote al norte de la provincia, fueron severamente castigados.

"Ahora estamos reparando los techos y las habitaciones que quedaron muy dañadas; la naturaleza se va recuperando por sí sola", declaró a la AFP Armando Fuentes, gerente del hotel "Los Jazmines", tras subrayar que la instalación, de 48 habitaciones, estará lista para el 1 de noviembre.

Según el ministro del Turismo, Manuel Marrero, la industria turística -una de las principales fuentes de divisas, con más 2.000 millones de dólares anuales- crecerá 13% respecto de 2007, cuando visitaron la isla 2,1 millones de veraneantes, y espera alcanzar este año sus "mayores crecimientos en turistas y resultados económicos" de su historia.

"En dos meses esto estará repleto de turistas ingleses, alemanes y franceses, el turismo va a reverdecer tanto como el tabaco. ¡Ya verás!", dice Walfrido Ortiz, mientras guarda las artesanías que no vendió, en el mirador ahora sin techo de "Los Jazmines".