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Un clima de zozobra prevalecía en Perú a raíz de un escándalo de corrupción que ha arrinconado al gobierno del presidente Alan García por un presunto negociado a favor de una petrolera noruega, en medio de reclamos de la oposición que exige la renuncia inmediata del gabinete ministerial.

Ante la gravedad de las denuncias, los integrantes del equipo ministerial pusieron sus cargos a disposición del jefe de Estado, según lo admitió la ministra de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz.

“Le hemos dicho todos, como siempre, señor presidente, tiene usted nuestros cargos a disposición para que tome las mejores decisiones en este momento”, dijo la ministra la noche del miércoles a la televisión local.

El escándalo, que es el mayor que se produce en el gobierno de García a mitad de su período, que concluye en 2011, podría derivar en una crisis política si García decide cambiar a su primer ministro, Jorge del Castillo, lo que acarrearía la dimisión de todo el gabinete, según mandato constitucional.

Un escenario peor es el de la moción de censura que se promueve contra el equipo de gobierno, anunciada por la oposición política que, encrespada y en forma unánime, ha advertido que si el mandatario no cambia a su gabinete censuraría a Del Castillo y a su equipo la próxima semana.

Para intentar contener esta posibilidad, el premier se presentó sorpresivamente ayer jueves, acompañado de su gabinete, ante la sede del Congreso, lo que generó un incidente con la oposición.

“Hemos venido a dar la cara ante el Congreso, hemos venido a limpiar nuestro honor y dar las explicaciones al país”, dijo Del Castillo en medio de un clima tenso.

Congresistas se retiran
La respuesta de los legisladores opositores --de izquierda, centro y derecha-- fue retirarse en protesta del hemiciclo donde se realizaba una sesión del pleno congresal.

El legislador opositor Edgar Reymundo dijo antes de retirarse que Del Castillo buscaba interferir en el trámite regular de una moción de censura presentada ante el Parlamento.

Las bancadas opositoras habían acordado previamente no recibir a Del Castillo y su gabinete sino hasta el próximo martes cuando se pondrá en debate el pedido de censura.

Se avecina sesión histórica
Si la oposición logra su objetivo sería la primera vez --desde la restauración de la democracia en 1980-- que un gabinete caería bajo un voto de censura.

Del Castillo ha rechazado tener vinculación con el escándalo de corrupción en que son cabezas visibles Rómulo León, ex ministro en el primer gobierno de García (1985-1990), y Alberto Quimper, destituido esta semana del directorio de la estatal PerúPetro, envueltos --según audios revelados por la prensa local-- en cobro de fuertes sumas de dinero por favorecer a Discover Petroleum.

Nueve audios --que revelan gestiones y pagos para que Discover obtenga, como en efecto obtuvo, concesiones petroleras-- han sido dados a conocer entre el domingo y el miércoles, y el primer ministro es mencionado en dos de ellos.

Del Castillo ha admitido que se reunió a comienzo de año con León y también con Fortunato Canaán, representante de Discover, señalando que los recibió como recibe a muchos empresarios extranjeros, pero negó haber realizado gestiones para favorecer a la firma noruega.

Añadió que su gestión y la de su gabinete ha sido limpia y transparente, y que ella no se puede manchar por el proceder de “dos o tres rateros”, para quienes pidió la mayor sanción.

La víspera, el presidente García dijo en un acto público que la corrupción “es un acto de traición a la patria”.