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La condena definitiva e inapelable de Silvio Berlusconi a una pena de cárcel golpea a la derecha italiana y pone en peligro la inédita y frágil coalición de gobierno entre la izquierda y el partido de Il Cavaliere.

Los parlamentarios del partido del ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi presentaron este viernes su renuncia a sus dirigentes en protesta por la condena definitiva a cárcel de Il Cavaliere, anunciaron medios de prensa locales.

La decisión fue anunciada al término de una reunión en Roma con Berlusconi, durante la cual el magnate de las comunicaciones fue ovacionado y pidió una verdadera reforma de justicia.

“Una verdadera reforma de la justicia o estamos listos para elecciones anticipadas”, afirmó Berlusconi, quien aseguró enfadado que su condena “está basada en nada. Me han solo lanzado solo barro”, clamó.

“El gobierno está en peligro” titulaba en primera página el diario Il Messaggero mientras con tono cínico el diario Il Fatto Quotidiano resume el clima que vive Italia: “El gobierno es un muerto que camina”.

Por su parte, Angelino Alfano, ministro del Interior en el gobierno de coalición nacional liderado por Enrico Letta aseguró por su parte que está dispuesto a renunciar al cargo “para defender sus ideales”.

Reina incertidumbre

Tres meses después de que Enrico Letta asumiera el gobierno tras el pacto alcanzado en abril entre las dos mayores formaciones políticas, el Pueblo de la Libertad (PDL, derecha) de Berlusconi y el Partido Democrático (PD, izquierda) para sacar al país de la crisis económica y social que atraviesa tras unas elecciones ajustadas, vuelve a reinar la incertidumbre en Italia.

“Soy consciente del momento delicado, pero creo que hay que pensar primero en Italia. Espero que los intereses del país prevalgan sobre los individuales”, afirmó el primer ministro Enrico Letta.

“Y ahora, ¿qué va a pasar?” es la pregunta que prevalece en los medios políticos pero que por ahora ha quedado sin respuesta, escribe el editorialista de Il Messaggero, Carlo Fusi.

El multimillonario político, de 76 años, que reaccionó con ira a la decisión judicial, acusó a los magistrados de perseguirlo desde que se lanzó a la política hace veinte años.

Pero debido a que la condena impide a Berlusconi presentarse como candidato a las elecciones por seis años, el líder indiscutible de la derecha italiana intentará mantener su curul de senador hasta el término de la legislatura, en 2018 y evitar elecciones anticipadas por la caída del gobierno.

Berlusconi, que ha invitado a sus huestes a la calma y advertido en varias ocasiones que no piensa retirar el apoyo al gobierno de coalición si lo condenaban, hasta ahora ha frenado el deseo de sus parlamentarios de renunciar en masa y generar una crisis política.

“Los asuntos judiciales de Silvio Berlusconi no serán un problema para el gobierno”, anunció la moderada Mara Carfagna, exministra de Berlusconi.

Si Il Cavaliere, --título que pierde con la condena-- decide “salvar el gobierno” de coalición nacional, se descargará de manera astuta sobre el PD, el cual deberá explicar a su electorado las razones por las que pacta con un condenado por fraude fiscal, subraya Marcello Sorgi, editorialista del diario de Turín, La Stampa.

Pactar con un condenado por fraude

“Imposible que el PD mantenga su pacto con Berlusconi”, comentó por su parte Nichi Vendola, líder del partido Izquierda y Libertad (SEL), cercano al PD poco después del anuncio de la condena definitiva al magnate.

El primer ministro Enrico Letta invitó inmediatamente a mantener “la serenidad” por “el bien del país”, mientras los dos partidos convocaron reuniones urgentes para examinar la situación.

Además de la estabilidad de la coalición al poder, lo que está en juego es el futuro de Berlusconi, el líder indiscutible de la derecha italiana, quien ha marcado los últimos veinte años de vida política.

“La condena termina por marginar de la vida parlamentaria al magnate. A partir de hoy entramos en la era postBerlusconi”, comentó Stefano Folli, en su columna en el diario económico Il Sole24Ore.