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  • AFP

La inusual decisión de Estados Unidos de cerrar este domingo la mayor parte de sus embajadas en países árabes fue consecuencia de la interceptación de conversaciones de altos mandos de Al Qaeda sobre operaciones para efectuar un ataque de magnitud, dijeron ayer legisladores de Washington.

“Hay una importante amenaza creciente y estamos reaccionando”, dijo el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto, en una entrevista concedida a ABC.

Dempsey dijo que se desconocían las localizaciones específicas y los objetivos, pero que sí sabían de la voluntad de “atacar intereses occidentales, no solamente intereses estadounidenses”.

Al menos 25 embajadas y consulados estadounidenses fueron cerrados este domingo, la mayoría de ellos en Medio Oriente y el Magreb, en respuesta a una amenaza.

El representante Dutch Ruppersberger, principal demócrata en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dijo a la cadena ABC que se estaban organizando operativos de Al Qaeda.

El legislador dijo que Estados Unidos obtuvo esta información porque “altos mandos de Al Qaeda en la Península de Arabia” se refirieron a un ataque de gran magnitud.

Planean ataque suicida

ABC News citó a un funcionario estadounidense no identificado diciendo que hay preocupación de que Al Qaeda pueda perpetrar un ataque suicida con bombas implantadas quirúrgicamente en una persona, con el objetivo de evitar los controles de seguridad.

El titular del Comité de Seguridad Interior de la Cámara baja, Michael McCaul, señaló que Estados Unidos estaba en un elevado estado de alerta, ante lo que calificó como “probablemente una de las amenazas más creíbles y específicas que he visto desde, tal vez, el 11/9”.

Agregó que el ataque parecía ser “inminente”, posiblemente para coincidir con la última noche del Ramadán, el mes sagrado musulmán.

Fugas masivas

La amenaza se produce asimismo ante la fuga de miles de presos de cárceles de Irak, Libia y Pakistán, añadió.

También se produce en medio del debate en Estados Unidos disparado por la filtración a la prensa de los programas de vigilancia de las comunicaciones de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), por el prófugo excontratista de inteligencia Edward Snowden.

Congresistas apoyan programa NSA

Los legisladores que apoyan los programas de vigilancia de la NSA se apresuraron en destacar el papel jugado por las interceptaciones electrónicas para detectar la amenaza, en tanto rechazaron que se tratara de una cortina de humo para distraer la atención del monitoreo de las comunicaciones telefónicas y por internet de los estadounidenses.

“Si no tuviéramos estos programas, sencillamente no seríamos capaces de escuchar lo que dicen los tipos malos”, dijo Saxby Chambliss, republicano miembro del Comité de Inteligencia del Senado.

No obstante, puntualizó que esta amenaza no surgía del controvertido espionaje de las comunicaciones domésticas, sino de los programas de monitoreo en el exterior.

Chambliss comparó estas informaciones con las advertencias recibidas por las autoridades antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos.

“Lo que hemos oído son algunos detalles sobre lo que se quería hacer y de que algunas personas están haciendo planes como ocurrió antes del 11 de septiembre”, dijo a la cadena NBC.

El representante republicano Peter King, miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, dijo que la información era muy específica, incluyendo los métodos a utilizar y también algunas fechas.