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Estados Unidos condenó "enérgicamente" este jueves la brutal represión de manifestantes islamistas iniciada la víspera en Egipto, y Francia quiere evitar una "guerra civil", mientras que Turquía pidió una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció la cancelación de ejercicios militares conjuntos entre su país y Egipto, tras condenar "enérgicamente" la brutal represión en El Cairo.

Obama alertó que Egipto se encuentra en "un camino muy peligroso", pero no suspendió los 1,300 millones de dólares en concepto de ayuda militar que su país destina cada año a su aliado.

Además, "esta mañana anunciamos al gobierno egipcio que anulamos nuestras maniobras militares bienales que debían realizarse el mes próximo", anunció Obama.

Ejercicios militares suspendidos

Los ejercicios militares conjuntos también fueron suspendidos en 2011, cuando Egipto estaba en plena Primavera Árabe que dio pie a la caída del régimen de tres décadas de Hosni Mubarak, estrecho aliado de Estados Unidos.

El violento desalojo de manifestantes que pedían en El Cairo el retorno del depuesto presidente Mohamed Mursi, apoyado por los Hermanos Musulmanes, y los enfrentamientos en todo el país dejaron el miércoles al menos 525 muertos, entre ellos 482 civiles, según el último balance divulgado el jueves.

Pero los Hermanos musulmanes se refieren a más de 2.000 muertos.

El presidente francés, François Hollande, "afirmó que se debe hacer todo lo posible para evitar la guerra civil" en Egipto, indicó en un comunicado la presidencia francesa, donde fue convocado el embajador de Egipto en París este jueves por la mañana.

"Francia está comprometida en encontrar una solución política y desea que se organicen elecciones lo antes posible, conforme a los compromisos asumidos por las autoridades egipcias de transición", según el comunicado.

También Turquía --país ubicado entre Europa y Medio Oriente-- reaccionó a los sangrientos disturbios en Egipto, el país árabe más poblado con 82 millones de personas.

Matanza es muy grave, dice ministro turco

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, denunció una "matanza muy grave" en Egipto y pidió que se tomaran acciones.

"El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debe reunirse rápidamente para debatir la situación en Egipto", dijo Erdogan, quien criticó la "hipocresía" de la comunidad internacional.

Erdogan, jefe del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), de inspiración islamista, criticó desde el principio la destitución de Mohamed Mursi y la calificó de "golpe de Estado", a diferencia de la prudencia de las naciones occidentales.

Poco después este jueves, la Alta Comisionada de la ONU encargada de Derechos Humanos, Navi Pillay, pidió una investigación "independiente, imparcial, efectiva y creíble sobre las actuaciones de las fuerzas de seguridad", y anunció que quienes sean reconocidos culpables "tendrán que responder".

El gobierno de Berlín también convocó al embajador de Egipto en Alemania, al igual que las autoridades británicas, españolas e italianas.

Papa reza por las víctimas

Por su parte, el papa Francisco aseguró que reza por las víctimas de la violencia en Egipto y "por la paz, el diálogo y la reconciliación" en este país.

"Llegan lamentablemente noticias dolorosas de Egipto. Deseo asegurar mi oración por todas las víctimas y sus familiares. Por los heridos y por cuantos sufren", dijo Francisco.

Asimismo, Argentina condenó "la brutal represión" en Egipto e instó a las autoridades a un "cese total e inmediato" de la violencia.

China también expresó su "gran preocupación" por la situación en Egipto y Rusia recomendó a sus ciudadanos que se abstuvieran de viajar a ese país debido a los "disturbios" que afectan a zonas turísticas.

Unos 50.000 turistas rusos están en Egipto, según la agencia rusa para el turismo.

El miércoles, tras los enfrentamientos, Egipto cerró indefinidamente el paso fronterizo con Gaza, en Rafah, en la península del Sinaí, que todos los días cruzan cientos de trabajadores palestinos, indicó un responsable de seguridad.

Israel no había reaccionado oficialmente a los hechos de violencia.