•   El Cairo, Egipto  |
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  • AFP

La policía asaltó este sábado una mezquita de El Cairo para desalojar a los islamistas que se encontraban en ella, en medio de intensos disparos, en el cuarto día de los enfrentamientos mortíferos que han causado más de 750 muertos en Egipto.

El país, donde rige desde el miércoles el estado de emergencia nacional y el toque de queda en varias provincias, se ha convertido en un campo de batalla desde que el miércoles las fuerzas del orden dispersaron por la fuerza dos plazas de El Cairo en las que se concentraban desde hacía días los defensores del presidente islamista derrocado Mohamed Mursi.

Simpatizantes de Mursi, que fue depuesto el 3 de julio por el ejército --que instaló un gobierno interino-- y las fuerzas del orden se enfrentan desde entonces en numerosas ciudades del país.

A media tarde del sábado, fuentes de seguridad anunciaron que la policía había desalojado a todos los islamistas que se encontraban en la mezquita Al Fatah.

Pero las fuerzas de seguridad seguían intentando hacerse con el control total del minarete de la mezquita, desde el cual varios hombres disparaban a las fuerzas del orden, según la agencia de noticias gubernamental MENA.

Durante el día, los disparos no dejaban de sonar en el exterior de la mezquita Al Fath, en el centro de la capital. Los policías disparaban al aire para dispersar a los habitantes, comprobó un periodista de la AFP, tras el asedio de la mezquita iniciado el viernes por la noche por las fuerzas del orden.

En un primer momento la policía sacó del templo por la fuerza a siete u ocho hombres, que una multitud apostada fuera agredió con bastones y barras de hierro, según el periodista de la AFP, que vio cómo un hombre vestido de civil herido por bala era evacuado por la policía.

Palizas a la salida de la mezquita

Varios hombres atrincherados y policías empezaron a dispararse mientras los viandantes gritaban: "¿Dónde está el gobierno? ¡Son terroristas!", mostrando a los hombres agredidos. Durante el asalto, dos helicópteros del ejército sobrevolaban el lugar a baja altura.

Hacia el mediodía, policías y militares entraron en la mezquita después de recibir disparos desde el minarete, según la agencia oficial Mena. Las fuerzas de seguridad respondieron con disparos, lanzaron granadas lacrimógenas y entraron en el recinto, en el que también había mujeres, según la AFP.

Al amananecer, la televisión mostró imágenes de soldados en el interior de la mezquita que aparentemente negociaban con los manifestantes para que se entregaran.

Una manifestante indicó a la AFP por teléfono desde el interior que los partidarios de Mursi pedían no ser detenidos ni atacados por los civiles que se habían concentrado frente a la mezquita.