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  • AP

Bolivia informó el martes a la comunidad interamericana que por primera vez en su historia el ingreso promedio por persona se mantiene firme por encima de los 1.000 dólares al año, lo que junto a otros buenos indicadores económicos le daba al país "un respiro en la turbulencia" global.

Hablando ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), el ministro de Hacieda Luis Arce dijo que la buena posición boliviana estaba llevando a organizaciones financieras a considerar un cambio en la calificación internacional de economía favorecida que tiene Bolivia.

Entre esas instituciones mencionó al Fondo Monetario Internacional (FMI) que, según dijo, estaba tratando de "graduarnos" como economía de mediano nivel lo que "implicaría salir a buscar capitales a tasas del mercado" y ya no en condiciones especiales que tiene ahora.

En una presentación ante el Consejo Permanente de embajadores de la OEA, Arce mencionó también otros indicadores económicos que señalaban la fortaleza boliviana: incremento de las reservas, mejor distribución de la riqueza, más ahorro interno e inversiones, superavit fiscal capitalizados y bancos capitalizados.

Arce se presentó en la OEA junto con el ministro de Planificación para el Desarrollo, Carlos Villegas, con quien estuvo en Washington desde la semana pasada con motivo de la asamblea de gobernadores del FMI y Banco Mundial.

Mencionó la acciones del presidente Evo Morales desde que asumió en 2006, el proceso para una nueva constitución y el estado del diálogo con prefectos o gobernantes regionales cuya oposición a Morales prácticamente desestabilizó al gobierno en semanas recientes.

Dijo que el ingreso per cápita boliviano, que "en su mejor nivel" había llegado a 1.050 dólares, es ahora de 1.260 dólares. Si se tomaba en cuenta el factor del "poder de compra", el indicador para Bolivia sería de 4.140 dólares, según el FMI.

Chile, el país con mayor ingreso per cápita en la región ligeramente mejor que México, tiene 8.350 y 12.550 dólares al año, respectivamente.

"La parte financiera de Bolivia está blindada", habían dicho Arce y Villegas a reporteros antes de presentarse en la OEA.

Pero, Arce hizo notar que la resistencia boliviana se daría solamente "en esta primera ola" de la crisis y que Bolivia tenía dudas sobre el alcance de su resistencia en caso de que la crisis afecte la economía real, con repercusiones en la producción y empleo.

Pero, si ese fuera el caso, Arce dijo que saldría en busca de ayuda del FMI, que debería instituir programas "sin condiciones" debido a que la crisis no la crearon los países pequeños sino el mundo desarrollado.