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  • AFP

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, informó ayer que el 18 de septiembre aprovechará para hablar en Panamá con su homólogo de Honduras, Porfirio Lobo, sobre la ocupación militar que mantiene de una diminuta isla en el Golfo de Fonseca.

El eventual encuentro se produciría en el marco de la cumbre que sostendrán los presidentes de la región con el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.

Funes dijo que “aprovechará” para plantearle a Lobo que “no es conveniente” que ocupen la isla Conejo, de menos de un kilómetro cuadrado, en el Golfo de Fonseca, en el océano Pacífico.

La cancillería panameña adelantó que el mandatario hondureño no podrá asistir al cónclave por haber agendado previamente compromisos en Roma, pero en su lugar asistirá la vicepresidenta María Antonieta de Bográn.

El pasado lunes, la Cancillería salvadoreña protestó ante su par en Tegucigalpa porque militares hondureños que mantienen ocupada la isla izaron su bandera en el marco de los actos alusivos al 192 aniversario de la independencia que la región logró de España el 15 de setiembre de 1821.

“Los hondureños han respondido diciendo que ellos tienen la soberanía cuando no es así, porque nunca estuvo en litigio la soberanía que tiene El Salvador en la isla Conejo”, destacó Funes.

Postura de “prudencia”

El gobernante salvadoreño subrayó que mantendrá una postura de “prudencia” a pesar que la acción unilateral hondureña que “lesiona la soberanía” de El Salvador.

La Corte Internacional de Justicia, CIJ, de La Haya definió el 11 de septiembre de 1992 una controversia sobre 447 km2 entre Honduras y El Salvador, asignando a Honduras cerca de dos tercios, 313 km2, y definió reclamos de territorio insular en el Golfo de Fonseca.

En ese fallo, las islas Meanguera y Meanguerita fueron ratificadas a El Salvador, y El Tigre a Honduras.

El Salvador ha reclamado a Honduras la pertenencia de la isla Conejo, aunque se había definido que las dos naciones harían una rotación de vigilancia para evitar que ingresaran armas a tierra, durante la guerra civil salvadoreña (1980-1992). Pero luego de la última rotación, Honduras se quedó en la isla.