•   Santiago, Chile  |
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  • EFE

 En vísperas de cumplirse el 40 aniversario del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, decenas de miles de chilenos se manifestaron ayer en las principales ciudades del país para exigir el esclarecimiento de lo ocurrido en la dictadura y el castigo a los violadores de los derechos humanos.

La marcha tuvo lugar en Santiago, donde según fuentes policiales unas 30,000 personas secundaron la convocatoria de la Asamblea Nacional de los Derechos Humanos, que congrega a familiares de víctimas y grupos sociales y de izquierda.

Los manifestantes, que portaban retratos con los rostros y los nombres de personas asesinadas, recorrieron cuatro kilómetros entre la céntrica avenida Alameda y el Memorial del Ejecutado Político y el Detenido Desaparecido, en el cementerio general.

La marcha, que estaba autorizada, transcurrió de forma pacífica hasta que al llegar a las inmediaciones del cementerio, un reducido grupo de encapuchados protagonizó incidentes aislados y se enfrentó a la policía.

Este año, el principal acto de homenaje a las víctimas de la dictadura ha estado precedido de una serie de gestos y pronunciamientos en favor de la reconciliación.

La marcha en memoria de las víctimas de la represión concluyó con disturbios protagonizados por algunos jóvenes que instalaron barricadas y arrojaron piedras y cócteles molotov.

La policía usó gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a los encapuchados y efectuó varias detenciones.

Dirigentes sociales consideraron que la actuación de la policía fue desmedida y arbitraria.

El exlíder estudiantil y actual candidato a diputado por Santiago Giorgio Jackson denunció la “represión policial” de una marcha pacífica, mientras que Alicia Lira, de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, manifestó que 40 años después del golpe, la policía sigue reprimiendo a los jóvenes en la calle.

Perdón y reconocimiento

La Asociación de Magistrados de Chile, pidió perdón por sus “acciones y omisiones” durante el régimen militar, mientras que la Corte Suprema reconoció “que no hizo lo suficiente en dictadura”, aunque evitó hablar de perdón.

El presidente chileno Sebastián Piñera denunció que ni el Poder Judicial ni los medios de comunicación hicieron todo lo que debieron para frenar las atrocidades ocurridas durante el régimen del general Augusto Pinochet.

A juicio de las víctimas, esto no es suficiente mientras no se establezca la verdad de lo sucedido y los tribunales apliquen con rigor la ley a todos los responsables de las violaciones a los derechos humanos.

“No estamos obligados a perdonar. En vez de pedir perdón, lo que queremos es que se empiece a hacer justicia y se reconozca la verdad de lo que ocurrió en este país”, afirmó Lorena Pizarro, Presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

Por su parte Alicia Lira, presidenta de la Asociación de Familiares de Ejecutados Políticos, dijo que espera no tener que esperar otros diez años más para que la Justicia haga su trabajo.