•   Washington, EEUU  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La campaña electoral estadounidense se centrará este fin de semana en los estados tradicionalmente republicanos, una mala noticia para su candidato John McCain, obligado a luchar en su propio terreno ante la ofensiva imparable del demócrata, Barack Obama.

Virginia, un estado sureño que ha sido republicano durante los últimos 44 años, será escenario de varios actos de campaña, este viernes a cargo de Obama y el sábado por parte de McCain, que luego se lanzará a una frenética gira por Florida, Ohio, Virginia, Carolina del Norte, Missouri, Nevada y Colorado.

Su compañera de fórmula Sarah Palin, cuya estrella se ha apagado un poco en los últimos días, hará campaña de manera separada.

La campaña de Obama no sólo dispone de más dinero, sino de una red de voluntarios especialmente tupida y presente sobre el terreno, incluso en estados conservadores como Virginia, vecino del distrito federal de Washington, la capital.

Medios de prensa liberales como el Washington Post ya decidieron avanzarse y tomar partido oficialmente por el candidato demócrata, como sucedió en las dos citas electorales anteriores.

"La decisión es fácil en parte por la decepcionante campaña de McCain, sobre todo su irresponsable selección de una compañera de fórmula que no está lista para ser presidente", señaló el Post este viernes.

Pero Obama sigue pidiendo a sus partidarios que no canten victoria antes de tiempo.

"He estado en esa posición antes, cuando nos daban como favoritos, la prensa se entusiasma y acabamos batidos", advirtió el demócrata en un desayuno para recolectar fondos en Nueva York.

Su partido sin embargo ya ha empezado a buscar el lugar donde celebrar la victoria el 4 de noviembre, y todo indica que será en la ciudad donde Obama vive e inició su carrera política, Chicago.

Para que "McCain gane, la política exterior debe volver al centro de la escena. Cuanto más dominen los temas económicos, más cómodo va a estar Obama", explicó Darrell West, de la Brookings Institution.

Sin embargo, la volatilidad de la situación económica puede también trasladarse al escenario político, creen los demócratas más prudentes, cuyo candidato dispone de una ventaja de siete puntos de promedio en los sondeos, según el sitio independiente RealClearPolitics.

La atención que prestaron los medios de comunicación al caso de "Joe el plomero", un fontanero de Ohio cuyo nombre fue citado varias veces por McCain y Obama durante su último debate el miércoles, demuestra la importancia que ha retomado el impacto de la crisis en las clases trabajadoras.

"Joe el plomero fue el auténtico ganador del debate", aseguró inicialmente McCain, mientras los medios de comunicación se abalanzaban sobre ese personaje anónimo, presunto ejemplo de un votante de clase baja, que se atrevió a encararse hace días con Obama durante su gira para pedirle explicaciones sobre su programa fiscal.

Obama le aseguró que él entraba en la categoría de clase media-baja y que no se vería afectado por un aumento de impuestos, algo que no convenció visiblemente a Joe, que aseguró que un día esperaba convertirse en empresario.

En menos de 24 horas, la prensa descubrió que el pobre Joe no tiene título oficial de fontanero y que supuestamente debe dinero al fisco, lo que lo aleja por el momento del "sueño americano".