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  • AFP

El prosecretario de la Presidencia uruguaya, Diego Cánepa, aseguró el viernes que Uruguay tiene un “caso sólido” en el conflicto con Argentina en torno a una planta de celulosa, pero llamó a no dramatizar el diferendo.

“No adelantemos ni dramaticemos ni generemos que esto sea igual a lo que pasó, que es una película repetida; hagámoslo paso a paso”, dijo Cánepa en declaraciones a la Secretaría de Comunicación de la Presidencia.

“Nosotros estamos haciendo el esfuerzo, convencidos de que tenemos un caso muy sólido, que hemos hecho las cosas correctas y jurídicamente perfectas, y que hemos tomado las decisiones que le corresponden al país, de acuerdo a los intereses nacionales que entendemos son los que prevalecen en estos temas”, sostuvo el prosecretario.

“No es deseable que un diferendo puntual que quedó encapsulado se exacerbe en una especie de pasión, como si estuviéramos en un partido de fútbol. Me parece que hay que aplacarse, quitarle dramatismo, dejar que las cosas sucedan con naturalidad y, por supuesto, tomando las precauciones del caso”, agregó.

Cánepa aseguró que el Gobierno uruguayo está convencido de que tiene un caso “total y absolutamente sólido” para presentar a la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), si Argentina recurre nuevamente a ese foro.

La fábrica de celulosa de la finlandesa UPM, en funcionamiento desde 2007 en la margen uruguaya de un río fronterizo con Argentina, ha sido centro de un prolongado conflicto desde su construcción, con el país vecino, donde ambientalistas alegan que contamina el cauce de agua compartido.

En protesta, manifestantes argentinos bloquearon durante casi cuatro años un puente fronterizo y Buenos Aires llevó el caso a la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJ), que en 2010 respaldó la posición uruguaya de que la planta no contamina, pero ordenó un monitoreo regular para observar el impacto de los efluentes en el río.

Pero la decisión esta semana del Gobierno uruguayo de autorizar un incremento de producción en la planta, de 1.1 a 1.2 millones de toneladas anuales, encrespó las aguas y Argentina anunció que llevará nuevamente el caso a La Haya.