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Víctimas de la epidemia de cólera en Haití presentaron ayer miércoles una demanda contra la ONU ante la justicia federal estadounidense de Nueva York para buscar compensación por su supuesta responsabilidad en el brote de esa enfermedad que ha dejado unos 8.300 muertos en el país caribeño.

Abogados del Instituto para la Democracia y la Justicia en Haití (IJDH, según sus siglas en inglés) auspiciaron la demanda que “incluye a haitianos y estadounidense-haitianos que contrajeron cólera, así como a familiares de aquellos que murieron por la enfermedad”.

“Más de 8.300 personas han muerto y más de 650.000 se han contagiado de cólera desde octubre de 2010, cuando la ONU contaminó el río de Haití con material fecal con cepa de cólera”, dijo esta organización con sede en Boston (noroeste de Estados Unidos), al justificar la querella.

La letrada Ira Kurzban señaló en una conferencia de prensa en Manhattan que el país caribeño no había registrado ningún caso de cólera durante al menos 150 años hasta que los cascos azules nepaleses de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) introdujeron la enfermedad.

ONU ha negado responsabilidad

La ONU se ha negado hasta el momento a reconocer oficialmente su responsabilidad por la epidemia, estimando imposible determinar de manera formal su origen y recordando la inmunidad de la que goza.

Este miércoles, un vocero de la organización, Farhan Haq, afirmó que la ONU “permanece comprometida a hacer todo lo posible para ayudar al pueblo de Haití a superar la epidemia de cólera”.

“La ONU no tiene la costumbre de discutir en público sobre demandas judiciales presentadas contra la organización”, agregó.

“Conducta negligente, imprudente y dolosa”

En su denuncia, los querellantes aseguran que “el brote fue provocado por la conducta negligente, imprudente y dolosa de los acusados: las Naciones Unidas (ONU); su subsidiaria, la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah); y al menos dos de sus oficiales”.

“Los acusados han sabido desde hace mucho tiempo que las frágiles infraestructuras sanitaria y de recolección de desechos de Haití creaban una gran vulnerabilidad a enfermedades transmitidas a través del agua pero fallaron a la hora de ejercer el debido cuidado para prevenir el devastador brote de dicha enfermedad”, denuncian.

“A pesar de la clara evidencia que establece su responsabilidad, los acusados ONU y Minustah han seguido negando haber causado la epidemia y han bloqueado los intentos de la prensa y las víctimas de discutir la situación”, continúan, según una copia enviada a la AFP.

La demanda no hace mención a un monto preciso de compensación para las víctimas e indica que esa cifra debe ser establecida durante el juicio.

 

Estudio de Yale complica a la ONU

Un estudio de la prestigiosa universidad estadounidense de Yale dado a conocer en agosto confirmó la responsabilidad de los cascos azules nepaleses en la epidemia. Una investigación anterior de 2011 había llegado a la misma conclusión.

El estudio de estudiantes y profesores de Yale especializados en derecho y salud pública recomendaba a Naciones Unidas aceptar las demandas de las víctimas y tomar medidas para prevenir otras catástrofes de este tipo en el mundo.

Los investigadores reconocieron que según los términos de la carta de Naciones Unidas y la Convención sobre los privilegios e inmunidad de la ONU de 1946, la organización “está exenta de toda denuncia ante la mayoría de las jurisdicciones nacionales e internacionales”.

Pero hicieron valer sin embargo que a raíz de esa misma inmunidad, la ONU debería cerrar acuerdos con los países en los que hay estacionados cascos azules para asumir su responsabilidad en caso de que su personal cause daños a la población local.