•   Buenos Aires, Argentina  |
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  • AFP

La salud de la hospitalizada presidenta argentina Cristina Kirchner evolucionaba bien ayer viernes, cuatro días después de una cirugía en el cráneo, y a dos semanas de elecciones legislativas en las que arriesgará el control del Congreso en mitad de su mandato.

“Está en plena recuperación (...) Vio dos películas en compañía de su hermana (Giselle Fernández)”, dijo el portavoz presidencial, Alfredo Scoccimarro, en la puerta de la clínica privada de Buenos Aires donde está internada la Jefa de Estado.

Kirchner (60 años) maneja el Gobierno desde su habitación de convalecencia, mientras sus candidatos y los opositores desarrollan en forma normal los actos de campaña para las elecciones del 27 de octubre, cuando 30 millones de personas están convocadas a renovar la mitad de la Cámara de diputados y un tercio del Senado.

No está decidido aún, según su portavoz, cuándo se le dará el alta, en medio del fragor de la campaña para unos comicios que decidirán si mantiene o pierde la mayoría legislativa frente a una fortalecida oposición y en mitad de su segundo y último período presidencial.

El parte médico indicó que Kirchner “evoluciona muy bien” y “los exámenes de laboratorio están en los parámetros normales”.

Dejó la cama

“Se ha levantado de la cama”, confirmó la clínica Fundación Favaloro, donde fue intervenida quirúrgicamente de un hematoma en la cabeza el martes pasado, por los efectos de un golpe accidental que recibió el 12 de agosto último al trastabillar mientras ordenaba los juguetes de su nieto Néstor Iván, hijo de Máximo Kirchner (36 años).