•   Bulawayo, Zimbabwe  |
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  • AFP

El líder de la oposición zimbabuense Morgan Tsvangirai responsabilizó el sábado al presidente Robert Mugabe del fracaso de las negociaciones para la formación de un gobierno de unión nacional, que se reanudarán el lunes con la ayuda de sus vecinos de Africa Austral.

"Los cuatro últimos días han sido como un diálogo de sordos", espetó el jefe del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC) durante un mitin en Bulawayo (suroeste), refiriéndose a las negociaciones que se llevaron a cabo esta semana bajo la égida del mediador sudafricano Thabo Mbeki.

"Ha sido un monólogo. Mugabe no negocia. Sólo sabe decir 'no'. Dice 'no' desde el lunes. Tuvimos que decirle a Mbeki que no servía de nada seguir negociando con alguien que no quiere negociar", prosiguió.

Mugabe y Tsvangirai firmaron el 15 de septiembre un acuerdo de reparto de poder en virtud del cual el primero seguiría como jefe de Estado y el segundo pasaría a ser primer ministro.

Pero nunca han conseguido ponerse de acuerdo sobre la composición de su gobierno de unión nacional y hace una semana Mugabe atribuyó unilateralmente las principales carteras a su partido, lo que ha indignado a la oposición.

Las negociaciones emprendidas el martes bajo supervisión del ex presidente sudafricano Mbeki en busca de un acuerdo fueron aplazadas el viernes por la noche ante un evidente fracaso.

El principal escollo en estas negociaciones es la atribución del ministerio del Interior, del que dependen la policía y la organización de las elecciones, aseguró Patrick Chinamasa, negociador del partido en el poder, citado el sábado por el diario estatal The Herald.

Tanto el partido presidencial como el MDC alegaron motivos para conservar este ministerio, declaró.

La otra cartera en juego era la de Finanzas pero en este caso, según Chinamasa, el partido de Mugabe "aceptó confiársela al MDC".

Pese al bloqueo, los dos partidos rivales reanudarán las conversaciones el lunes en Suazilandia, con un equipo de mediadores ampliado que incluirá a representantes del órgano de política, defensa y seguridad de la Comunidad de Desarrollo de Africa Austral (SADC, por sus siglas en inglés), afirmó el viernes por la noche Thabo Mbeki.

Este órgano, conocido como "la troika" por estar compuesto por tres países miembros del bloque regional - Suazilandia, Angola y Mozambique-, lo preside el rey suazi Mswati III.

La SADC, que sigue de cerca el problema zimbabuense, no consigue actuar con determinación debido a las discrepancias entre los fieles a Mugabe, como Namibia y Mozambique, y las voces más críticas, las de Botswana, Zambia y Tanzania.

Los analistas zimbabuenses eran optimistas este sábado por considerar que los líderes no podían permitirse un fracaso.

"Pese a los desacuerdos, sigo sin ver otra solución para las partes. Al final habrá un acuerdo", declaró Collin Mashava, un investigador independiente.

"La razón por la que vamos a ver a la SADC es que queremos que el acuerdo funcione. Esperamos que salga algo positivo del encuentro del lunes", confirmó Tsvangirai a sus seguidores.

Matizó diciendo: "No queremos alimentar demasiado las esperanzas de los zimbabuenses, porque no queremos decepcionaros."

La impaciencia va en aumento en Zimbabue, cuya economía cae en picado (más de 231 millones por ciento de hiperinflación). La población espera que un gobierno de unión nacional cambie de política económica y facilite la vuelta de la ayuda alimentaria.