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  • ACAN-EFE

Todo estaba preparado ayer en Panamá para acoger a los mandatarios de América Latina, España y Portugal que este viernes y sábado celebrarán la XXIII Cumbre Iberoamericana, en la que aprobarán la primera reforma de estas citas, que pasarán a ser bienales.

Representantes de los 22 países que forman la comunidad iberoamericana dieron los últimos toques anoche a los documentos que aprobarán los mandatarios.

La Cumbre Ibe-roamericana se inaugura en la tarde de este viernes en las cercanías del Canal de Panamá, con la meta principal de acometer su renovación para adaptarse a los radicales cambios en la geopolítica mundial de este siglo.

América Latina, España y Portugal tienen una realidad muy distinta de cuando nació este foro de naciones en 1991 en la ciudad mexicana de Guadalajara, cuando las relaciones estaban basadas fundamentalmente en el apoyo a algunas democracias incipientes y en la cooperación al desarrollo.

La llamada década pérdida en América Latina dio paso a otra de vigoroso desarrollo económico que permitió salir de la pobreza a 70 millones de personas y otras 50 se incorporaron a la clase media.

Sin embargo, en la actualidad España y Portugal intentan superar una profunda crisis, potenciando también su capacidad exportadora, y América Latina es uno de sus principales socios comerciales.

La Cumbre se inaugura con un discurso del presidente panameño, Ricardo Martinelli, que presentará un país en plena pujanza, con un crecimiento estimado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para este año del 7.5%, el segundo mayor en Latinoamérica tras Paraguay con un 12%.

Mañana es el “retiro”

Las sesiones de trabajo de mañana sábado privilegiarán la diplomacia directa entre los mandatarios, con un encuentro a solas, conocido como el “retiro”.

Los trabajos de la Cumbre se centrarán en un informe preparado por un grupo encabezado por el expresidente chileno Ricardo Lagos, que recomienda que a partir de la Cumbre de 2014 en Veracruz (México), estos encuentros sean bienales y que se focalicen mejor los proyectos de cooperación, además de una reforma de la financiación y funciones de la Secretaría General Iberoamericana (Segib).

 

Sin el Rey

Esta será la primera ocasión en la historia de las Cumbres Iberoamericanas en que no participa el rey de España, convaleciente de una operación de cadera. En paralelo a la Cumbre se inauguró ayer un Foro Empresarial, en el que durante dos días participarán líderes de las empresas más importantes de la región y varios presidentes, así como el príncipe Felipe. En el Foro de Comu-nicación, organizado por el Gobierno de España y la cadena Televisa de México, estarán dirigentes de los más importantes medios de comunicación de Iberoamérica.