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  • AFP

En las elecciones legislativas argentinas del domingo, la principal batalla será entre el gobernante peronismo que defiende su mayoría en el Congreso y un grupo disidente del oficialismo.

Sergio Massa, un exjefe de Gabinete de la presidenta Cristina Kirchner que se pasó a la oposición, desafía con muchas posibilidades al Gobierno en la provincia de Buenos Aires, bastión del peronismo y el mayor distrito electoral con 38.5% de los 30.5 millones de electores del país.

De lograr un triunfo, tal como anticipan todos los sondeos, este joven político se perfilaría como la principal amenaza para el kirchnerismo en las elecciones presidenciales de 2015.

Massa, de 41 años, alcalde de la turística localidad de Tigre (periferia norte) ha logrado aglutinar a gran parte de los peronistas disconformes tras diez años de Gobierno kirchnerista.

En cambio, el Frente para la Victoria (FPV) de Kirchner reúne a políticos peronistas tradicionales y grupos juveniles como La Cámpora, fundada por Máximo Kirchner, hijo de la mandataria, con gran poder de movilización e influencia en el Gobierno, así como a partidos de izquierda.

Sorprendió en primarias

En las primarias de agosto pasado para seleccionar a los candidatos de las legislativas, Massa sorprendió al lograr el 34.95% de los votos en la estratégica provincia de Buenos Aires (11.4 millones de electores), contra 29.60% del candidato de Kirchner, Martín Insaurralde, alcalde de Lomas de Zamora (periferia sur).

El Gobierno también perdió en los otros principales distritos como la capital y las provincias de Santa Fe y Córdoba (tercera y cuarta).

Sin embargo, el FPV es la única fuerza política con alcance en los 24 distritos del país y fue la más votada con casi siete millones de votos en las primarias.

De lograr un guarismo similar el domingo, el oficialismo podría conservar su mayoría en el Congreso porque renueva las bancas de los legisladores con mandato desde 2009, cuando en las parlamentarias Kirchner sufrió una severa derrota.

El domingo se renueva la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.

Tras la derrota en 2009, el oficialismo recuperó en 2011 la mayoría en el parlamento al obtener 54.11% de los votos en las presidenciales en las que se reeligió a la jefa de Estado.

La derecha que lidera el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, ha logrado asentarse como fuerza mayoritaria en ese distrito, el cuarto a nivel electoral. Presenta candidatos devenidos en políticos en Santa Fe, como el humorista Miguel Del Sel y el exárbitro de fútbol Héctor Baldassi, pero no logra hacer pie en la provincia de Buenos Aires; clave para cualquier intento hacia las presidenciales de 2015.

Otra de las fuerzas en liza es la Unión Cívica Radical, el partido del expresidente Raúl Alfonsín (1983-89), que ha caído en desgracia desde la renuncia en plena crisis económica de otro de sus representantes, Fernando de la Rúa (1999-2001), y dejó de ser la otra pata del tradicional bipartidismo que compartía con el peronismo.

Entre varias de sus expresiones, la socialdemocracia se ha nucleado para las legislativas en la heterogénea alianza UNEN, que tiene como principales candidatos al cineasta Fernando ‘Pino’ Solanas, al exministro de Economía de Kirchner, Martín Lousteau, y a la diputada Elisa Carrió.

 

Troskistas en la jugada

El Frente de Izquierda y los Trabajadores, de tendencia trotskista, ha logrado cerca de un millón de votos en las primarias, aunque su caudal se reduce sensiblemente cuando se juega por los puntos.