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  • AFP

La Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, condenó este lunes el asesinato en Honduras del camarógrafo Manuel Murillo Varela, y urgió al gobierno a cumplir con sus compromisos nacionales e internacionales para proteger a periodistas y esclarecer los crímenes.

Murillo Varela, camarógrafo de 32 años, quien trabajó para el presidente Manuel Zelaya en 2008, fue asesinado el miércoles 23 de octubre, aunque su cadáver fue hallado un día después en la Colonia Independencia, Comayagüela, en Tegucigalpa.

De acuerdo a medios locales, Murillo Varela era miembro del Partido Libertad y Refundación, LIBRE, que tiene como candidata a las elecciones presidenciales del próximo 24 de noviembre a la esposa de expresidente Zelaya, Xiomara Castro.

En estos comicios, Murillo también tenía previsto disputar un cargo como diputado.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, había otorgado a Murillo Varela medidas cautelares el 25 de febrero del 2010, luego de que denunciara ante el organismo que el 2 de febrero de 2010 fue secuestrado y torturado junto a un colega por policías vestidos de civil, quienes los condujeron a una cárcel clandestina.

Los policías lo amenazaron con asesinar a su familia si no entregaba los vídeos grabados en las protestas del Frente Nacional de Resistencia Popular, FNRP, tras el derrocamiento de Zelaya, según medios locales.

El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Claudio Paolillo, recordó que en el informe sobre la situación de libertad de prensa presentado durante la reunión anual de la SIP la semana pasada en Denver, Colorado, se detalló que en Honduras "no ha cesado el clima de inseguridad contra la prensa" y se advirtió sobre la gravedad de la falta de justicia por cuenta de 36 asesinatos de periodistas ocurridos desde 2003, "solo uno ha sido juzgado y objeto de sentencia condenatoria, lo que significa que el 97% de los casos permanecen impunes".

Paolillo, director del semanario uruguayo Búsqueda, reiteró al gobierno hondureño la urgencia de esclarecer el crimen del periodista Aníbal Barrow, asesinado en junio, e insistió en la necesidad de crear un sistema de protección para periodistas, entre otras medidas y reformas de políticas públicas que el país debe adoptar para sancionar los crímenes contra la libertad de prensa.

Desde 2003 se han producido 37 asesinatos de comunicadores en Honduras, según cifras del ente no gubernamental Comité por la Libre Expresión, C-Libre.