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  • AFP

La policía griega intentaba arrojar luz este sábado sobre el doble asesinato ocurrido la víspera ante un local de Amanecer Dorado en las afueras de Atenas que se considera un "desafío" y una "provocación" contra la estabilidad del país.

Varios responsables del partido neonazi Amanecer Dorado, entre ellos su portavoz, Ilias Kasidiaris, dijeron que las dos víctimas mortales, de 22 y 27 años, pertenecían a esta formación política. Un tercer hombre, de 29 años, gravemente herido, se encontraba aún hospitalizado este sábado en estado grave.

Los tres fueron el objetivo el viernes por la noche de los disparos de un hombre, con casco y acompañado de un cómplice, que llegaron en moto al lugar de los hechos, una gran avenida del barrio de Neo Iraklio, en la periferia oeste de la capital griega.

Fuentes cercanas al caso dijeron que la policía examina "todas las pistas, sobre todo las que vinculan los hechos a grupos extremistas que reivindicaron ataques en los últimos años" contra objetivos políticos e institucionales en Grecia.

Los atentados contra objetivos diplomáticos, judiciales, de los servicios públicos o de las agencias bancarias son frecuentes en Grecia. No suelen provocar víctimas y son reivindicados por grupos de retórica "revolucionaria".

Los últimos atentados mortales se remontan a 2009, cuando un policía fue asesinado a balazos en plena calle en Atenas por tres desconocidos; y a 2010, cuando un periodista murió en su casa tras recibir una quincena de impactos de bala.

Estos crímenes fueron reivindicados por "La secta de los revolucionarios", un movimiento extremista que desde entonces ha dado poco que hablar.

El grupo más visible estos últimos meses, que se atribuyó un atentado con bomba contra el coche de la directora de la prisión de Atenas, es "Conspiración de Células de Fuego", que reivindicó su "colaboración" con "la secta de los revolucionarios" en un texto aparecido en julio, pero nunca cometió ninguna acción mortal.

Llamamientos a la unión


La prensa señaló que el arma empleada en el doble asesinato del viernes era del mismo tipo que la que mató al policía en 2009: una pistola Zastava, de fabricación serbia.

La policía dice haber encontrado en el lugar del crimen doce balas de 9 milímetros. Los dos jóvenes asesinados, Emanuel Kapelonis y Giorgos Funtulis, recibieron tres balazos cada uno, en la cabeza y el tórax, según una fuente policial.

Los policías esperan que el visionado de las grabaciones de las cámaras instaladas en los locales de Amanecer Dorado y en varias tiendas cercanas faciliten su investigación.

Preguntado por la cadena privada Skai, la madre de Alexandros Gerontas, gravemente herido, describió a su hijo como alguien "pacífico", que "iba de vez en cuando" a los locales de Amanecer Dorado, pero "no regularmente".

La madre llamó a los griegos a "unirse", "a superar sus divisiones" por "el bien del país" y "para que deje de derramarse sangre".

Los llamamientos a defender la estabilidad política de Grecia y a luchar contra todas las formas de violencia se repetían este sábado, tanto a la derecha como a la izquierda del espectro político, en las numerosas reacciones políticas al doble asesinato.

Para los periódicos de centro-izquierda Ethnos y Ta Nea, este crimen es un ataque contra "la propia democracia".

"Es cierto que los autores de los hechos no buscaban simplemente ejercer represalias políticas contra Amanecer Dorado, sino que su objetivo era la estabilidad del país", dijo por su parte el diario conservador Eleftheros Typos.

Por su parte, el periódico Avghi, cercano a la izquierda radical de Syriza, principal partido de la oposición, temía un efecto de "victimización" de los neonazis, de los que seis de los 18 diputados fueron inculpados a principios de octubre de pertenencia a "organización criminal".

Desde el asesinato en septiembre del músico antifascista Pavlos Fissas por un miembro de Amanecer Dorado, este partido --considerado en los sondeos como tercera fuerza política del país-- es objeto de una ofensiva por parte de las autoridades debido a las frecuentes violencias que se le imputan.