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Honduras vive los embates de un pequeño Mitch, 10 años después del devastador huracán, que hasta ayer martes había dejado 14 muertos, más de 130,000 afectados, cientos de comunidades inundadas y otras aisladas, por destrucción de puentes y derrumbes sobre las carreteras.

“Esto es recordar lo que sufrimos con el huracán Mitch en 1998”, afirmó Leticia Chichilla, que vive en las faldas del imponente cerro El Picacho, en el norte de Tegucigalpa.

La depresión tropical 16 golpeó 16 de los 18 departamentos de Honduras con aguaceros intermitentes que se prologaron desde el jueves pasado, dejando saturado el suelo, por lo cual se desbordaron los ríos, que se llevaron puentes e inundaron vastas extensiones de cultivos y poblaciones enteras, a la vez que caían aludes de lodo y piedra sobre las carreteras.

La cifra de muertos aumentó a 14, luego que el presidente Manuel Zelaya declarara el lunes “emergencia nacional”.

Las últimas víctimas fueron cinco personas que murieron al caer un muro sobre una casa en la periferia de Tegucigalpa, un hombre de 27 años que pereció en el este de la ciudad al caer una piedra desde una ladera contigua a su vivienda, y un niño de dos años que fue hallado muerto en la primera planta de una vivienda en El Progreso, 270 km al norte de la capital.

Evacuaciones por aire
Las peores inundaciones se daban en el valle de Sula, en el norte del país, donde se desbordaron los caudalosos ríos Ulúa y Chamelecón, pero los problemas se extendieron en el Choluteca y Valle, en el sur, y en Comayagua, centro, donde los socorristas tuvieron que hacer evacuaciones con helicópteros.

Militares, estadounidenses de la base de Palmerola, situada en Comayagua, 70 km al norte de la capital, ayudaron con las aeronaves en los rescates aéreos.

Dificultades similares vivieron los habitantes de Olancho y El Paraíso, este, y en los departamentos del oeste, Ocotepeque, Copán, Santa Bárbara, Lempira, Intibucá y La Paz.

Combustible escasea
En la capital, situada en el departamento de Francisco Morazán, con policías y militares la alcaldía tuvo que desalojar pobladores de los barrios El Edén y El Bambú, porque la tierra se estaba rajando.

Los únicos departamentos que se salvaron fueron Islas de la Bahía (Caribe) y Gracias a Dios (este) que regularmente son los que sufren los mayores embates de la naturaleza.

Algunas zonas del país, incluyendo la capital, registraban desabastecimiento de combustibles, al no poder pasar los camiones cisternas por los daños en las carreteras.

La estatal Comisión Permanente de Contingencias registraba ayer martes seis personas desaparecidas, 11 mil 948 evacuadas; 21 mil 104 damnificadas; 9 mil 040 albergadas; entre 129 mil 686 afectadas, 690 viviendas dañadas, 155 destruidas, 37 vías destruidas entre 37 dañadas y 62 puentes y vados destruidos.