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  • AFP


Cuba y la Unión Europea (UE) reiniciaron este jueves en La Habana su cooperación, mediante un acuerdo firmado por el canciller Felipe Pérez Roque y el comisario Louis Michel, que termina cinco años de congelamiento.

También se aprobó una ayuda humanitaria de emergencia de dos millones de euros, de disponibilidad inmediata, y otra de 25 a 30 millones de euros que, a partir de 2009, será utilizada para la reconstrucción de los daños de los huracanes Gustav e Ike.

"Considero que existen elementos que unen y acercan a Cuba y a la Unión Europea, que son mas numerosos que aquellos que puedan dividirnos", dijo Michel, quien anunció el viaje en dos semanas del director general de Desarrollo de la Comisión Europea y un equipo técnico, para precisar con las autoridades cubanas las especificidades de la cooperación.

Añadió que "esta nueva alianza tendrá resultados positivos para ambas partes" y anunció la posibilidad de cooperación conjunta con terceros países en protección del medio ambiente, salud, educación, y agricultura.

Pérez Roque, por su parte, aseguró que "se abre una nueva etapa que deja atrás los enfrentamientos del pasado, y creemos que ello es coherente con el interés de los pueblos de la Unión Europea y Cuba".

Añadió que "hemos acordado reanudar la cooperación sin condicionamiento alguno, con pleno respeto a la legislación nacional y a la comunitaria".

Compartió con Michel en que hay "una amplia gama de coincidencias", las que deben ser la base de las relaciones, aunque admitió que hay también diferencias, que "deben ser discutidas con respeto, y que no deben ser obstáculo para el diálogo, la cooperación y las relaciones".

El documento firmado servirá de marco general de la cooperación y fue suscrito una semana después que ambas partes reestablecieron el diálogo político en París, el cual Michel continuará en La Habana durante su visita de 48 horas.

La cooperación se cortó en 2003, cuando la UE impuso sanciones a la isla por la condena de 75 opositores y el entonces presidente Fidel Castro renunció a toda ayuda y diálogo con la UE por "elemental sentido de dignidad".

Entre 1993 y 2000, el Departamento para la ayuda humanitaria de la Comunidad Europea (ECHO) asignó 78 millones de euros a Cuba, distribuída a través de ONGs europeas.

Su lugar fue ocupado en La Habana por otros instrumentos de la Comisión Europea que asignaron en 2001 ayuda por ocho millones de euros y siete millones en 2002.

A instancias de España, el bloque suspendió provisionalmente las medidas en 2005, pues no tuvieron la efectividad esperada y en junio las abolió.