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Una fuga de gas en el centro de México originada por una toma clandestina a los ductos de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) causó este lunes una explosión que provocó la evacuación momentánea de un centenar de personas y dejó cuatro heridos, informaron fuentes oficiales.

"Las (cuatro) personas que resultaron lesionadas iban pasando por el lugar a bordo de una camioneta cuando se registró la explosión" de madrugada en el municipio de Acolman, que pertenece al estado de México, indicó a la AFP Víctor Alejo, oficial de la Secretaría de Seguridad local.

Los heridos, entre ellos una menor de cinco años, fueron trasladadas a un hospital cercano, pero "fueron dados de alta ya que las lesiones que presentaban no eran de gravedad", añadió el funcionario.

Por su parte, Pemex informó en Twitter que "al suscitarse la fuga, de inmediato se procedió al corte del suministro del gas".

Un centenar de habitantes de zonas aledañas fueron evacuados como medida de precaución, pero poco después regresaron a sus casas tras disiparse el peligro.

Pemex aseguró que la fuga "está controlada", pese a que el "gas remanente en el ducto continúa consumiéndose".

Personal de la empresa estatal comentó a la AFP que tardaron cerca de tres horas en controlar la fuga y que reparar la avería llevará por lo menos tres días, mientras se consume la totalidad del combustible que queda en el gasoducto de 24 pulgadas de diámetro y proveniente del vecino estado de Puebla.

El lugar fue resguardado por cerca de 200 agentes, entre ellos personal de Pemex, bomberos, soldados y miembros de la Secretaría de Seguridad.

Pemex, que presentará una denuncia ante el Ministerio Público, detectó este mismo lunes otra toma clandestina de diésel en campos de cultivo de San Martín Texmelucan, Puebla.

A sólo un kilómetro de ese municipio de Puebla, otra toma clandestina provocó en 2010 una explosión que dejó al menos 27 muertos, 52 heridos y más de un centenar de casas dañadas o destruidas.

Este año, la petrolera mexicana sufrió otros percances graves en sus instalaciones que iniciaron en enero, cuando 37 personas murieron por una explosión en la sede central en la Ciudad de México, que las autoridades atribuyeron a la presencia de gas metano generado por residuos de crudo derramados hace 80 años.

En julio, un estallido en un oleoducto provocó siete heridos en Tonanitla (estado de México), mientras que en agosto nueve personas murieron y unas 1.500 debieron ser evacuadas por la fuga de amoniaco de un ducto que fue golpeado accidentalmente durante labores de ampliación de una carretera en el estado de Oaxaca.

La semana pasada, México aprobó una histórica reforma que abre la industria energética, con Pemex actualmente en crisis de producción, a la inversión privada nacional y extranjera.