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  • EFE

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, elogió y ofreció hoy apoyo a los líderes de los países del este de África que buscan una solución a la violencia en Sudán del Sur.

El secretario general "elogia" a la Autoridad Internacional para el Desarrollo (IGAD), que integra a los líderes de países del Este de África, "por su trabajo y ofrece su apoyo pleno para este proceso", indicó un portavoz de Ban.

El presidente de Sudán del Sur, Salva Kir, acusó al destituido vicepresidente, Riek Machar, de un intento fallido de golpe de Estado el pasado 15 de diciembre, algo que el líder rebelde ha negado y, desde entonces, un millar de personas ha muerto en los combates entre el Ejército y militares disidentes.

En una reunión celebrada el viernes en Nairobi (Kenia) los dirigentes africanos designaron un equipo de mediación que trabajará con el Gobierno de Sudán del Sur y sus adversarios para llegar a un cese del fuego, la liberación de detenidos y un proceso de diálogo pacífico.

"Las Naciones Unidas están junto con el pueblo de Sudán del Sur y continuarán haciendo todo lo que esté a su alcance para proteger a los civiles en peligro y para proporcionar la asistencia humanitaria necesaria", añadió el portavoz.,

"Toda la violencia, los ataques y los abusos de derechos humanos deben terminar de inmediato", dijo. "El secretario general recuerda a quienes sean responsables que se les pedirá cuentas".

La ONU anunció el viernes que ya han empezado a llegar los primeros refuerzos para respaldar a las tropas de su Misión en Sudán del Sur (UNMISS), que fueron autorizados la semana pasada por el Consejo de Seguridad.

Se trata de un grupo de 72 "cascos azules" de la misión de la ONU en República Democrática del Congo (MONUSCO) que llegaron este viernes a Yuba, la capital del país africano, como parte de las 5.500 tropas adicionales recomendadas por Ban Ki-moon.

Los "cascos azules", de nacionalidad bangladeshí, forman parte del contingente de la Policía de Naciones Unidas (UNPOL) desplegado en la República Democrática del Congo, detalló la oficina del portavoz de la ONU en un comunicado.

Los policías, de manera "inmediata", ayudarán a proteger a los 63.000 civiles sursudaneses que se han refugiado en distintas bases de la UNMISS repartidas por el país desde que estalló la crisis.

De los 63,000 civiles refugiados que contabiliza ahora Naciones Unidas, unos 25.000 se encuentran en dos bases de la UNMISS en Yuba, además de 15,000 en Bor, unos 12,000 en Bentiu y otros 8.000 en Malakal.