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  • AFP

El Salvador acumulaba entre el 1 de enero y el 27 de diciembre un total de 2,466 homicidios, cifra menor a los 2,569 de igual período de 2012, informó ayer sábado el presidente Mauricio Funes.

“Tenemos 103 homicidios menos este año”, comentó el mandatario durante su programa “Conversando con el presidente”, que se transmite en Radio Nacional de El Salvador.

“El promedio de homicidios el año pasado fue de 7.1 diarios; el promedio de homicidios de este año es de 6.8 homicidios diarios. Es decir, que hemos bajado el promedio”, destacó Funes.

En virtud de una tregua entre violentas pandillas --vigente desde el 9 de marzo de 2012--, Funes recordó que el año pasado el país registró una reducción de 1,500 homicidios en relación con 2011.

El viernes, el gobernante declaró que esa tregua afronta “dificultades operativas”, aunque descartó una ruptura del proceso pese a los recientes ataques de pandillas a policías.

En cuanto a los femicidios, en el año por concluir hubo 214, una cifra inferior a los 319 ocurridos en 2012.

Sobre los “golpes” al narcotráfico, el presidente salvadoreño dijo que se realizaron durante el año un total de 424 operaciones con 3,188 detenciones de presuntos narcotraficantes, y la Policía decomisó droga por un monto de US$21 millones, superando los US$11 millones en droga incautada en 2012.

Durante el año por concluir, la Policía Nacional Civil, PNC, realizó 44,086 detenciones de personas por diferentes delitos, con lo cual aseguró que “no le hemos dado tregua a la delincuencia”.

Funes calificó de “importante” que durante su mandato, que inició el 1 de junio 2009, se ha logrado incrementar la planta policial en 5,000 efectivos, con lo cual el país dispone de alrededor de 30,000 agentes, que representan una de las “fuerzas más numerosas de América Latina”.

En El Salvador, de escasos 20,742 km2 y 6.2 millones de habitantes, la fuerza de seguridad además de lidiar con la delincuencia común afronta a las pandillas, que a pesar de la tregua son las que generan más homicidios y cometen extorsiones en forma casi generalizada en los barrios que controlan.