AFP
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El FMI acudió al rescate de la economía de Ucrania, anunciando un préstamo de 16.500 millones de dólares, una nueva señal que augura una semana difícil para los mercados, atentos a la publicación de indicadores clave y resultados de empresas en medio de la crisis mundial.

En América Latina, la tormenta financiera que amenaza con tornarse en una recesión mundial será abordada el lunes en Brasilia en una reunión del Mercosur y sus países asociados.

Después de Islandia, Ucrania se convirtió el domingo en el segundo país occidental en tres días - y desde 1976 - en recibir el acuerdo para un préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI), de un monto de 16.500 millones de dólares.

La institución anunció que esa suma servirá para "mantener la confianza y la estabilidad financiera y económica" de Ucrania, según su director general, Dominique Strauss-Kahn.

Ucrania, al igual que varios países de Europa del Este como Hungría, se ha visto golpeada de lleno por la crisis financiera, que la ha situado cara a cara con el fantasma de la bancarrota.

La semana que se iniciará el lunes con la apertura de las bolsas asiáticas parece abocada a nuevas caídas estrepitosas de los mercados y a la confirmación de que la recesión económica mundial es inevitable.

"Si la caída de las bolsas está causada por los temores a una recesión internacional, entonces la semana que viene será muy mala. El calendario económico está lleno de indicadores que serán generalmente atroces", advirtió el analista Carl Weinberg, de High Frequency Economics.

Los inversores vigilarán de cerca la publicación el jueves de la primera estimación del Producto Interior Bruto (PIB) estadounidense en el tercer trimestre, que se espera en retroceso, así como varios índices macroeconómicos en Estados Unidos y Europa.

Los mercados esperan también una avalancha de resultados y previsiones de empresas estadounidenses, europeas y japonesas, en general pesimistas.

En Nueva York, serán ExxonMobil, la primera capitalización del Dow Jones, Kraft Foods y Procter & Gamble. También los gigantes petroleros BP y Shell en Londres.

En Fráncfort, Lufthansa, Bayer, Deutsche Bank y Volkswagen. Y en París, presentarán sus datos Alcatel-Lucent, France Télécom, Michelin, L'Oréal y Pernod Ricard.

Tras una advertencia negativa el viernes de Sony, la época de resultados trimestrales se abre igualmente el lunes en Japón.

El "miedo en estado puro" empuja los mercados, analizó Gina Martin, de Wachovia Securities, mientras las grandes bolsas mundiales (Nueva York, Tokio, Londres) bajaron al mismo nivel que en la primavera de 2003, tras cuatro semanas de caída.

La Reserva Federal de Estados Unidos probablemente reducirá de nuevo el miércoles su principal tasa, fijada actualmente en 1,5%, con el fin de estimular la economía.

Y el gobierno japonés anunció el domingo que estaba dispuesto a multiplicar por cinco, hasta 110.000 millones de dólares, la suma a inyectar en los bancos del país en situación difícil.

Pero estas medidas podrían tener poco peso en la situación actual, ante unos mercados bursátiles aterrorizados que hicieron caso omiso a los planes masivos de intervención de los bancos centrales y a los programas de apoyo de los gobiernos estadounidense y europeos para los sectores bancarios.

En América Latina, los ministros de Economía y los gobernadores de los bancos centrales del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) se reunirán el lunes en Brasilia para tratar la tormenta financiera. Los países asociados (Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia) y Venezuela también participarán en esta reunión regional.

"Nadie tiene una respuesta inmediata. No nos hacemos ilusiones de resolver todos los problemas", advirtió el canciller brasileño, Celso Amorim, anfitrión de esta reunión extraordinaria, que se llevará a cabo tras una semana negra para los mercados latinoamericanos, en especial en Brasil y Argentina.

El anuncio del Banco Central de Brasil (BCB) de inyectar 50.000 millones de dólares en su mercado de cambios para respaldar al real no logró frenar el pesimismo de los mercados el viernes.

Además, el proyecto gubernamental de nacionalización del sistema privado de jubilaciones en Argentina agravó la agitación de los mercados, con consecuencias en Madrid.

A nivel de empleo, la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtió el domingo que los despidos iban a continuar en el sector privado por el impacto de la crisis mundial.

Por otra parte, las monarquías petroleras del Golfo afirmaron el sábado que confían en seguir creciendo pese a la crisis y la caída de los precios del crudo, tras una reunión de los seis miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

El gobierno de Kuwait formó sin embargo el domingo una célula de crisis sobre la situación económica mundial y anunció que preparaba un proyecto de ley "para garantizar los depósitos en los bancos locales".