•   Caracas, Venezuela  |
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  • EFE

La violencia en Venezuela, un país consternado tras el asesinato esta semana de una popular actriz y modelo y de su esposo, junta al presidente Nicolás Maduro y al líder opositor Henrique Capriles en una reunión en la que tomaron parte alcaldes y gobernadores, para tratar de unir esfuerzos.

Tras meses de insultos y acusaciones y de una extrema crispación postelectoral por la victoria de Maduro en los comicios presidenciales de abril del año pasado --un resultado que Capriles no reconoce--, el gobernador del Estado Miranda (centro) y el sucesor de Hugo Chávez se estrecharon la mano.

El saludo fue breve y distante. Maduro dio la mano a quienes se encontraban en la primera fila de asientos colocados para asistir a la sesión realizada en Miraflores (sede del Gobierno); también alcanzó a los de la segunda línea y con más dificultad a quienes se encontraban aún más atrás, como era el caso de Capriles.

En la única mención indirecta a Capriles, en el momento en que aprobaba recursos extraordinarios para los diferentes Estados del país, Maduro bromeó sobre el monto diciendo: “Vamos a tener que pedir prestado al Zulia, al Zulia y a Miranda”.

Solo habló Maduro

A diferencia de lo ocurrido hace un mes en otra reunión con alcaldes opositores, cuando intercambió opiniones e interactuó con los asistentes durante casi cinco horas, ayer habló solo Maduro para proponer el inicio de un trabajo que “en un mes tenga resultados concretos en la práctica y en la formulación de una política” sobre el tema.

El presidente venezolano compartió con los asistentes su preocupación por la situación de inseguridad, llamándoles a trabajar de manera integral y coordenada en dar respuesta a un flagelo que, según el Gobierno, cobró la vida de más de 11,000 personas el año pasado.

La cifra es inferior a los 16,000 del año precedente, pero la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Violencia asegura que los asesinatos fueron más de 23,000.

Maduro agradeció la presencia en la reunión de los 23 gobernadores y 79 alcaldes de ciudades que, en total, dijo Maduro, lidian con el 80% de los delitos del país.

 

Plan de pacificación

“He propuesto, y yo se lo propongo a ustedes, para que me ayuden a hacerlo (...), un Plan de Pacificación general en el año 2014 en todo el territorio de la patria”, indicó el mandatario Nicolás Maduro ante los asistentes a la reunión.

“Esto es un proceso de pacificación y desarme, nadie se puede quedar con armas, las armas las tiene la república (...) tenemos que ir a un proceso de pacificación y desarme global”, indicó Maduro.

El Gobierno venezolano aprobó en los últimos meses varias medidas, incluida la denominada Ley Desarme, para tratar de sacar de las calles las alrededor de 10 millones de armas que extraoficialmente circulan ilegalmente por el país.

Maduro, además, anunció que trabaja en una Ley de Pacificación, para la que les pidió opinión a los asistentes, y que busca “fortalecer la seguridad del Estado” y un Estado actuando en la “construcción de la paz”.

Recordó que en 2014 y hasta finales de 2015 no habrá elecciones y llamó a todos a volcarse en el trabajo. “Cuenten conmigo en la medida de mis posibilidades con mis aciertos y con mis errores”, indicó.