•   La Habana, Cuba  |
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  • AFP

El llamado del presidente norteamericano, George W. Bush, a bancos canadienses para que limiten el financiamiento a Cuba, entre otras medidas restrictivas, acorta y encarece esos recursos a la isla, dijo este martes un importante empresario al telediario local.

"Conocemos que el presidente Bush llamó a algunos bancos canadienses para limitar los financiamientos que le otorgan a Cuba. Todo eso te lleva a que aumenten los niveles de los costos de los financiamientos que te dan, te lo limitan", aseguró Pedro Álvarez, presidente del monopolio estatal Alimport.

Alimport es el organismo que importa los alimentos a la isla desde diferentes mercados, entre ellos Estados Unidos, compras que alcanzaron los 581 millones de dólares en 2007, el quinto lugar entre los socios comerciales de Cuba después de Venezuela, China, España y Canadá.

"La administración norteamericana actual ha hecho todo lo posible por destruir estas ventas a pesar de todas las limitaciones que tienen", dijo Álvarez, en referencia a las limitaciones que impone el embargo vigente desde 1962 a esas compras.

Entre ellas citó las prohibiciones de créditos y financiamientos a Cuba, que debe pagar por adelantado a través de terceros países y en otras monedas diferentes al dólar.

También "está el otorgamiento de licencia a cada una de las compras para los suministradores y para los barcos. Esto hace que la concentración de los barcos y los armadores que puedan viajar a Cuba sea mínima y, por lo tanto, los fletes aumentan".

Cuba presentará el miércoles a la Asamblea General de las Naciones Unidas su informe sobre el impacto del embargo, aprobado por la inmensa mayoría de los Estados miembro en los últimos 16 años.

Según ese texto, los daños ocasionados por el embargo a la importación de alimentos en Cuba durante 2007 fueron de 174 millones de dólares. De no existir el embargo -añade- las compras de alimentos a Estados Unidos serían 500 millones de dólares anuales más que las actuales.