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VARIAS CIUDADES EU / AGENCIAS

El candidato demócrata Barack Obama, favorito de las encuestas, restó importancia ayer martes al hecho de que dos jóvenes recientemente detenidos hubieran planeado asesinarlo, subrayando como positivo que los grupos racistas han sido “marginados” de la campaña electoral estadounidense.

Interrogado sobre si estaba preocupado por su seguridad, Obama contestó: “Tengo los mejores tipos del mundo. El servicio secreto”. “Miren, pienso que lo que llama la atención de esta campaña es el grado en que este tipo de grupos racistas han sido marginados”, dijo Obama al canal KDKA de Pensilvania. Y es que “ese no es nuestro futuro”, agregó.

“Llegué a la conclusión de que a la gente no le importa de qué color es uno, lo que quieren saber es si va a cumplir”, afirmó.

El lunes se hizo público que dos jóvenes fueron detenidos en Tenesí (sur) por haber amenazado de muerte a Obama. Según documentos judiciales, los dos jóvenes pretendían matar a 102 negros e intentar “asesinar al candidato (demócrata) a la presidencia Barack Obama”.


Pueblo conmocionado por complot
Mientras tanto, los residentes de un condado rural de Tenesí donde no se puede comprar alcohol ni encontrar una tienda de la cadena Wal-Mart, reaccionaron el martes con sorpresa al enterarse de que un joven local fue acusado de confabularse para matar a decenas de personas de raza negra, incluyendo a Barack Obama.

El lunes causó conmoción local el enterarse de que un veinteañero que se crió entre ellos es uno de dos supremacistas blancos acusados de confabularse para cobrar numerosas víctimas, entre ellas el candidato presidencial demócrata.

Este pueblo, circundado por cultivos de algodón, es seguro, y por cierto no es notorio por albergar neonazis, según la mayoría. “Si teníamos cabezas rapadas en este condado yo no me enteré. Apenas sabíamos quiénes eran”, dijo Sam Lewis, que vive frente a la casa de la madre del sospechoso Daniel Cowart, quien se crió en ese barrio cómodo y bien mantenido y no se le conocía como problemático.

“Su madre es una dulzura y esto nos toma por total sorpresa”, agregó Lewis.

A Cowart, de 20 años, se le acusa junto con Paul Schlesselman, de 18, de Helena-West Helena en Arkansas, de haberse confabulado para planear una matanza de gente de color --a tiros y decapitándola-- para terminar matando a Obama. Los cargos se dieron a conocer el lunes.

Las autoridades federales acusaron a ambos de posesión de un arma de fuego no registrada, organización ilícita para robar armas de fuego y amenazas a un candidato a presidente. Estaban detenidos sin derecho a fianza.

Las autoridades los describen como cabezas rapadas neonazis, y una declaración jurada de un agente federal dice que trazaron un plan para matar a 88 personas, de las cuales pensaban decapitar a 14.

Los números 14 y 88 son símbolos del submundo de los cabezas rapadas, dijeron las autoridades, aludiendo a una frase de 14 palabras atribuida a un supremacista blanco preso: “Debemos asegurar la existencia de nuestro pueblo y un futuro para los niños blancos”, y a la octava letra del alfabeto, la H. Dos 8 (o H) simbolizan “Heil Hitler”.