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  • AFP

El candidato de centro Luis Guillermo Solís, y Johnny Araya, de la derecha en el gobierno, emprendieron este lunes la búsqueda de alianzas para disputar la Presidencia de Costa Rica en una segunda ronda en abril, tras esfumar el sueño de la izquierda de llegar al poder.

“En este momento mi alianza prioritaria, por sobre cualquier otra, es con Costa Rica. Tenemos que iniciar diálogos con organizaciones, partidos y movimientos, pero no hemos hablado de alianzas” aún, declaró Solís a medios locales un día después de las votaciones.

En medio del descontento popular con el gobierno de Laura Chinchilla, Araya, del Partido Liberación Nacional (PLN) en el poder, fue sorprendido por Solís, candidato del Partido Acción Ciudadana (PAC), quien no solo se coló en la segunda ronda sino que lo superó con 31% de los votos contra 29%, escrutado un 88% de las mesas.

“Ahora viene un período muy intenso de negociaciones en busca de alianzas para la segunda ronda y esto requiere de mucha habilidad”, declaró a la AFP el sociólogo y analista Manuel Rojas.

El ascenso

Solís, un historiador de 55 años poco conocido en el país cuando inició la campaña política, ascendió vertiginosamente en dos semanas, superando también al candidato del izquierdista Frente Amplio (FA), José María Villalta, a quien todos los sondeos daban como el más seguro rival de Araya en una segunda vuelta.

“No era el resultado que esperábamos, hubiéramos esperado ganar en primera ronda y cuando analizamos la opción de segunda vuelta pensábamos que sería con el Frente Amplio”, declaró el jefe de campaña de Araya, Antonio Álvarez, a la emisora ADN.

Tendiendo puentes

Las cosas no están muy claras. El PAC reúne a un conglomerado de fuerzas de centro, muchos inclinados a la izquierda y algunos a la derecha, que no lograron comulgar con el Frente Amplio, de Villalta, para acudir en coalición a la elección del domingo.

En un mensaje que poco aporta a los acercamientos para una alianza, Villalta, tercero con el 17.18%, expresó la noche del domingo ante sus simpatizantes: “La segunda ronda será entre la derecha que roba y la derecha que no roba”, en alusión al PLN y al PAC, respectivamente.

“Fue una frase muy fuerte contra Solís y podría advertir de dificultades de alianza entre esos partidos”, opinó el analista Francisco Barahona.

Rojas opinó que Solís deberá aclarar con Villalta, un beligerante diputado de 36 años, lo que es negociable en sus programas de gobierno, mientras que podría buscar acercamientos con otras formaciones como el conservador Partido Unidad Socialcristiana (PUSC).

“Aunque no es mucho el tiempo de que disponemos, debemos esperar un poco a que los partidos asimilen lo que ha ocurrido... si se llegaran a entablar alianzas lo haremos públicamente”, prometió Solís, en alusión a una posible alianza con el FA.

Solís, que en 2005 salió del PLN afirmando que ese partido, socialdemócrata virado a la derecha, había “perdido el alma”, tendió la noche del domingo la mano “a todos los sectores que quieren una política distinta”.

Para Araya sería impensable pensar en acordar con Villalta, a quien tildó de comunista que amenazaba la estabilidad del país. Según analistas, podría buscar alianzas con el derechista Otto Guevara, del Movimiento Libertario (ML), cuarto en la elección con 11%.

 

"Solución a la tica"

El candidato Johnny Araya arrastró el desgaste de dos gobiernos consecutivos del PLN, sobre todo de la gestión de Chinchilla, criticado por escándalos de corrupción y el manejo de la economía, que cerró 2010 con un déficit fiscal de 5.4% y una deuda pública de 50% del PIB.

Parte del “voto protesta” contra el gobierno lo recogió Villalta, pero las encuestas señalaban un 30% de indecisos, lo que hacía impredecible el resultado.