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  • EFE

El presidente de la Coalición Nacional Siria (Cnfros), Ahmed Yarba, y el secretario general del principal grupo de la oposición en ese país árabe, Badr Yamus, se reunieron ayer en Moscú con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en su primer viaje a Rusia, principal valedor internacional de Damasco.

Al inicio de la reunión, Yarba recalcó que la Cnfros acudirá el próximo 10 de febrero a Ginebra “a pesar de que (en Siria), durante la primera ronda, continuaron los asesinatos con ayuda de barriles con explosivos que se lanzaron contra la población”.

“A pesar de todo, hemos tomado la firme decisión de avanzar por la vía de la regulación pacífica”, subrayó Yarba, quien lideró la delegación de la oposición siria en la primera ronda de la conferencia de paz inaugurada el pasado 22 de enero en Suiza.

A su vez, el titular de la Cancillería rusa destacó que la participación de la Coalición en la conferencia de paz es su “elección a favor de la resolución pacífica del sangriento conflicto”.

No es fácil

“No fue fácil, pues no son pocos los que han apostado y siguen apostando por la negación de cualquier diálogo con la esperanza de una salida militar”, entendida esta como la intervención militar extranjera en el conflicto, apuntó Lavrov.

Los dirigentes de la Cnfros viajaron a Moscú para pedir a Rusia que “presione al régimen (del presidente sirio, Bachar al Asad), para que avance hacia una solución pacífica” de la guerra civil que vive el país árabe, según explicó a la agencia Interfax el secretario general del grupo opositor.

 

"Amigos"

“Somos amigos de Rusia. Pero Rusia debe decidir con quién está, con el pueblo o con el gobierno. No es posible apoyar a un gobierno que no quiere dar de comer a su pueblo”, dijo Badr Yamus, líder opositor sirio.