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GUWAHATI / AFP

Al menos 61 personas murieron ayer jueves y más de 300 resultaron heridas en una serie de doce atentados casi simultáneos en el Estado de Assam, en el noreste de India, donde operan grupos separatistas rebeldes, que negaron haber sido los autores de la matanza.

“Hasta ahora, el balance es de 61 muertos y 300 heridos, entre éstos 75 en estado crítico”, declaró en rueda de prensa el primer ministro del Estado de Assam, Tarum Gogoi. Un anterior balance difundido por la policía hablaba de 30 muertos y de más de un centenar de heridos, entre ellos más de 30 en estado crítico.

Doce explosiones provocadas por bombas golpearon en menos de una hora, a partir de las 11H30 locales (06H00 GMT), el Estado de Assam y su principal ciudad Guwahati --donde estallaron cinco artefactos que dejaron más de diez muertos--, indicó a la AFP un portavoz de la Policía.

En otros tres departamentos de este Estado también se registraron explosiones, precisó la misma fuente.

“No hemos determinado la naturaleza exacta de las explosiones, ni quién podría estar detrás de estos atentados. Estamos demasiado ocupados con las operaciones de rescate”, precisó el comisario adjunto de la Policía de Assam, G. P. Singh.

Los rebeldes separatistas acusados de perpetrar los atentados negaron su implicación en los ataques.


Escenas de pánico, vehículos calcinados
“No estamos de ninguna manera implicados en las explosiones”, declaró en un comunicado el Frente Unido de Liberación del Assam (ULFA), que lucha por la independencia de esa región desde 1979.

La ministra regional de Sanidad, Himanta Biswa Sarma, había dicho a la prensa que las sospechas sobre la autoría de los ataques apuntaban al ULFA.

Hace seis semanas, una serie de bombas en Nueva Delhi causaron más de 20 muertos.

En Guwahati, “el barrio era un hervidero de gente, empleados de oficinas, comerciantes y vendedores ambulantes cuando se oyó una gran explosión”, explicó Arindam Das, que hacía su compra en el mercado.

“He visto al menos seis cuerpos y más de 30 personas ensangrentadas en la calle”, añadió.

Supervivientes explicaron que vieron escenas de pánico y heridos que eran trasladados a los hospitales en medio de vehículos calcinados.

Una de las explosiones arrasó un mercado de frutas en Guwahati, según la agencia Press Trust of India.

Otra explosión se registró delante del tribunal departamental de la ciudad, donde murieron cinco personas cuyos cuerpos quedaron “carbonizados e irreconocibles”, según Singh.

Un toque de queda diurno fue impuesto inmediatamente en Guwahati. Varios habitantes, furiosos por la falta de medidas de seguridad antiterroristas en la ciudad, atacaron autobuses y coches de Policía.