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  • AFP

Unos 180 cardenales provenientes de todos los continentes han sido convocados por el papa Francisco el jueves y viernes en el Vaticano para un asamblea extraordinaria sobre la evolución y los retos de la familia contemporánea.

Se trata del primer Consistorio o asamblea de cardenales convocado por el pontífice argentino, dos días antes de que Francisco entregue el título cardenalicio el 22 de febrero a los primeros 19 nuevos cardenales de su pontificado, inaugurado el 13 de marzo del 2013.

La asamblea se llevará acabo en la sala del Sínodo e iniciará como es tradición con una oración y un saludo del decano de los cardenales, el italiano Angelo Sodano, ex secretario de Estado de Juan Pablo II.

Sucesivamente, el presidente emérito del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el cardenal alemán Walter Kasper, admirado teólogo y conocido por sus posiciones progresistas con respecto a los divorciados que se vuelven a casar, realizará una introducción.

Temas tabúes

Francisco lanzó en noviembre una consulta mundial sobre la evolución de la familia moderna, a través de un cuestionario enviado a los obispos de todo el mundo en el que se abordaban temas tabúes como el matrimonio homosexual, las parejas de hecho, el divorcio y la natalidad.

El documento incluía un cuestionario con 38 preguntas, en el que se proponía a los obispos que respondieran a temas vetados hasta ahora a la Iglesia católica, como el matrimonio homosexual o el alquiler de vientres.

Las numerosas respuestas están siendo elaboradas actualmente por el Vaticano y un documento preparatorio, que refleje las varias visiones de los creyentes, será debatido ampliamente durante el sínodo, o asamblea de obispos, que se celebrará en octubre del 2014, una instancia más amplia y abierta.

El lugar dentro de la Iglesia de aquellos católicos que no cumplen con sus "reglas", como los que conviven sin casarse o los divorciados que se vuelven a casar, es uno de los asuntos que preocupa a la nueva jerarquía de la Iglesia católica.

El tema será abordado por los purpurados seguramente durante las reuniones, por ahora en forma "desordenada" y libre, explicó el vocero del papa, padre Federico Lombardi.

Finanzas y banco Vaticano

El papa argentino ha dedicado toda la semana a examinar junto con sus asesores, el llamado G-8, la reforma de la Curia Romana y sobre todo la situación del Banco del Vaticano, sacudido en los últimos años por denuncias de blanqueo de dinero y corrupción.

Un informe con varias propuestas sobre las estructuras financieras y el futuro del banco del Vaticano fue entregado al papa por los cardenales-asesores.

"Compete al Santo Padre seguir o modificar esas propuestas, pero el consejo (el G-8) ha cumplido con su tarea", explicó Lombardi durante su encuentro habitual con la prensa.

"De todos modos el trabajo continúa, no ha llegado al final", comentó el vocero, que anunció que el G-8 se reunirá de nuevo del 28 al 30 de abril, después de la canonización de Juan Pablo II y Juan XIII, y del 1 al 4 de julio próximos.

En una entrevista a un diario francés, el cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, coordinador del G-8, propone la creación de una suerte de ministerio de finanzas en el Vaticano que regule las diferentes estructuras económicas, desde el banco hasta los museos, entre los más visitados del mundo.

Los primeros cardenales de su pontificado

Paralelamente Francisco se prepara a entregar el sábado la birreta roja, el título y anillo de cardenal a los primeros 19 nuevos purpurados de su pontificado, de los cuales 16 electores, es decir que podrán elegir a su sucesor durante un cónclave.

Francisco privilegió a la iglesia de América Latina con la designación de seis cardenales oriundos de Argentina, Brasil, Chile, Haití, Nicaragua y la isla antillana Santa Lucía.

Diez de los nuevos purpurados provienen de la "periferia del mundo" y respetan la voluntad del primer papa latinoamericano de privilegiar a una iglesia "pobre para los pobres", humilde y cercana a la gente.

Con esas designaciones el papa argentino modifica sin llegar a revolucionar los equilibrios internos del Colegio Cardenalicio, órgano más importante de la Iglesia, al convertirlo en menos eurocentrista.

Los purpurados latinoamericanos

Los nuevos purpurados latinoamericanos serán el nicaragüense Leopoldo José Brenes Solórzano, arzobispo de Managua, el brasileño Orani Joao Tempesta, arzobispo de Río de Janeiro, el argentino Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires y su sucesor a la cabeza de la iglesia de su país, el chileno Ricardo Ezzati Andrello, arzobispo de Santiago y el haitiano Chibly Langlois, obispo de Les Cayes.

Recibirá el título de cardenal quien fuera el secretario personal de Juan XXIII: Loris Capovila, un anciano de 98 años, un reconocimiento especial de Francisco a quien fuera la mano derecha del papa que modernizó a la Iglesia al convocar en 1962 al Concilio Vaticano II.