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La congregación ultraconservadora Legionarios de Cristo, que rompió con su atroz pasado marcado por la pedofilia de su fundador, el mexicano Marcial Maciel, evitó la disolución tras la aprobación este martes de una nueva constitución.

“Han hecho un prolongado examen de conciencia, se han purificado, han limpiado toda la contaminación dejada por su fundador en la legislación, en su identidad y en sus métodos de trabajo”, aseguró durante una misa el cardenal Velasio de Paolis, designado en 2010 “comisario” de los Legionarios por el ahora papa emérito Benedicto XVI, tras los escándalos.

“Los Legionarios de Cristo se han reconciliado con ellos mismos”, aseguró el purpurado, al término de un mes de reuniones a puerta cerrada celebradas en Roma para decidir su futuro.

Unos 60 delegados asistieron a la asamblea extraordinaria de la congregación, llamada Capítulo General Extraordinario, que eligió como nuevo director general al mexicano Eduardo Robles Gil.

de 61 años, uno de los miembros de la comisión de acercamiento a las víctimas de Maciel.

La congregación aprobó el nuevo texto de su constitución, en el que “expresa, protege y promueve el carisma” de la institución, el cual debe ser ratificado aún por el papa Francisco.

“Hemos pedido perdón a Dios y a quienes han sufrido por estos hechos y renovamos nuestro compromiso de poner los medios para que no se repitan en el futuro”, reconocieron en un comunicado.

 

Fueron protegidos

La congregación conservadora, fundada en 1941, logró durante décadas ocultar las denuncias contra Maciel y contó con la protección de altos jerarcas del Vaticano durante el pontificado de Juan Pablo II (1978-2005), quien consideraba a los legionarios un ejemplo de virtud católica.

Para muchos legionarios, sobre todo aquellos más jóvenes, urgía pedir perdón en forma colectiva a las víctimas de los abusos sexuales y psicológicos que Maciel impuso en 60 años de vida religiosa.

“Se trata de una operación de maquillaje. Son una secta que no es posible reformar”, declaró indignado a la AFP, el francés Xavier Leger, una de las víctimas de los abusos.

 

Pidieron perdón

“Hemos pedido perdón a Dios y a quienes han sufrido por estos hechos y renovamos nuestro compromiso de poner los medios para que no se repitan en el futuro”, reconocieron los Legionarios de Cristo en un comunicado.