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  • EFE

El papa Francisco, los secretarios generales de la ONU y de la OEA, otros líderes internacionales y varios gobiernos pidieron ayer el fin de la violencia y la apertura de un diálogo en Venezuela, donde desde hace dos semanas se suceden las protestas contra el Ejecutivo.

“Sigo con particular aprehensión lo que está ocurriendo estos días en Venezuela, auspicio que cesen cuanto antes la violencia y las hostilidades, y sobre todo que el pueblo venezolano, a partir de los políticos y las instituciones, lleguen a la reconciliación”, dijo el papa durante la tradicional audiencia de los miércoles.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que se declaró “entristecido”, dijo que espera “gestos concretos” de todas las partes para reducir la polarización e iniciar un “diálogo significativo”.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, convocó para ayer una Conferencia Nacional de Paz, pero la oposición rechazó participar por considerar que se trata de “un simulacro de diálogo” y una “burla” a los venezolanos.

Los derechos humanos

En un artículo publicado ayer, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, afirma que las “divisiones profundas” en la sociedad venezolana solo pueden resolverse mediante un diálogo “abierto y franco” entre el gobierno y la oposición que busque “acuerdos de fondo”.

La “ausencia de conversaciones, la sordera política y la actitud confrontacional”, prosigue el secretario general de la OEA, “solo consiguen prolongar el conflicto, incrementar la animadversión y aumentar día a día el número de ciudadanos muertos y heridos”.

Estados Unidos y Canadá, que han criticado la represión de las protestas en Venezuela, fueron los primeros en pedir que se trate de la situación en la OEA. Luego se sumó Panamá, que llamó a buscar un diálogo “sin precondiciones”, mientras Costa Rica hizo ayer un llamado a “no atizar la hoguera” ni a alentar un golpe de Estado.

Según el presidente Nicolás Maduro, ya son 50 los muertos que han dejado las protestas, pero según fuentes extraoficiales, son 16 los muertos en las manifestaciones.

Carter preocupado

El expresidente de EE.UU., Jimmy Carter, envió cartas al presidente Maduro y al líder opositor Henrique Capriles, porque está preocupado por “la pérdida de vidas humanas” y “espera que los venezolanos puedan activar sus propios mecanismos de diálogo y colaboración para hacer frente a los problemas del país”.

Brasil, por su parte, defenderá el principio de la “no injerencia en asuntos internos” si se celebra la reunión extraordinaria de la OEA, dijeron ayer a Efe fuentes oficiales.

 

“Simulacro de diálogo”

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, convocó para ayer una Conferencia Nacional de Paz, pero la oposición rechazó participar por considerar que se trata de “un simulacro de diálogo” y una “burla” a los venezolanos.

 

Agentes detenidos

La Fiscalía venezolana informó ayer la detención de cinco funcionarios de inteligencia por su presunta vinculación con dos de las tres muertes registradas el pasado 12 de febrero tras una marcha de estudiantes y opositores en Caracas, con lo que subió a ocho el número de agentes de ese servicio apresados.

“El Ministerio Público logró privativa de libertad para cinco funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), por su presunta vinculación con la muerte de Bassil Da Costa y Juan Montoya, ocurridas el pasado 12 de febrero, en (...) Distrito Capital”, dice un comunicado de la Fiscalía.

Según medios del Estado, otro motociclista falleció al chocar contra una barricada instalada por personas que protestan contra el Gobierno central en la ciudad de Valencia (Estado Carabobo, centro) elevando a 16 el balance extraoficial de muertos por las protestas.