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  • AFP

La tensión entre el nuevo poder prooccidental de Ucrania y Rusia redobló el jueves tras la toma de edificios oficiales de la región de Crimea por comandos prorrusos y el anuncio de que Moscú había recibido al derrocado presidente Viktor Yanukovich.

Esa escalada causaba preocupación en los gobiernos occidentales, que instaron a Rusia a respetar la integridad territorial de Ucrania, una ex república soviética independiente desde 1991.

Los hombres que tomaron las sedes del parlamento y el gobierno en Sinferopol, la capital de Crimea, izaron banderas tricolores rusas.

Los parlamentarios crimeos aprobaron por la tarde una convocatoria a un referéndum el 25 de mayo para decidir el Estatuto de Autonomía de esa región, donde ancla la flota rusa del Mar Negro.

El 25 de mayo es también la fecha elegida por las nuevas autoridades de Kiev para celebrar elecciones presidenciales anticipadas que buscan legitimar la revolución que derribó a Yanukovich.

Aparece Yanukovich

El mandatario depuesto, cuyo paradero se ignoraba desde hacía cinco días, hizo saber el jueves a agencias noticiosas rusas que seguía considerándose presidente y que el viernes daría una conferencia de prensa desde territorio ruso.

Un funcionario ruso de alto rango hizo saber que Moscú lo había acogido atendiendo a un pedido de “garantizar su seguridad personal”.

Advierten a Rusia

El presidente interino ucraniano Olexander Turchinov advirtió que cualquier movimiento de tropas de la flota rusa del Mar Negro “será considerado como una agresión militar”.

La advertencia se produjo al día siguiente de que el presidente Vladimir Putin pusiera en estado de alerta a las tropas rusas frente a la frontera de Ucrania, incrementando los temores de maniobras militares para resolver una crisis con visos de Guerra Fría.

 

La crisis en Ucrania, un país de 46 millones de habitantes, estalló cuando Yanukovich decidió en noviembre dar la espalda a un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE) para estrechar vínculos con Rusia.

La represión de las protestas en Kiev se saldó la semana pasada con un baño de sangre que precipitó la destitución del mandatario por el parlamento.

 

Confirman gobierno

El parlamento ucraniano confirmó este jueves al gobierno interino, encabezado por el primer ministro Arseni Yatseniuk, de 39 años, quien de inmediato confirmó la nueva orientación proeuropea del país.

 

Respuesta occidental

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, instó a Rusia a abstenerse de “cualquier acción que pueda provocar una escalada de tensiones o generar malentendidos”.

Y el ministro polaco de Relaciones Exteriores, Radoslaw Sikorski, uno de los más firmes partidarios de la adhesión de Ucrania a la UE, denunció “un juego muy peligroso” en la península de Crimea.

El gobierno de Estados Unidos instó a “actores externos” a evitar toda acción o retórica de provocación en Ucrania, después que Rusia anunciara un refuerzo de las medidas de seguridad en Crimea.