AFP
  •   Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni


El ex presidente costarricense Rafael Angel Calderón enfrenta a partir de este lunes un juicio por cargos de peculado y corrupción agravada, cuyo resultado podría truncarle sus aspiraciones de postularse a un nuevo mandato en los comicios de 2010.

Además de Calderón (1990-1994), hijo del carismático ex presidente Rafael Angel Calderón Guardia (1940-1944), varios ex funcionarios serán juzgados por diversos delitos de corrupción en la misma causa.

El juicio, que ha despertado expectativas entre seguidores y adversarios del ex mandatario social cristiano, se desarrollará en los tribunales de Goicoechea en San José, donde los principales medios de comunicación del país cubrirán las audiencias.

La Fiscalía acusa a Calderón de haber recibido comisiones ilegales por la compra de 39,5 millones de dólares en equipo médico por parte de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) a la compañía finlandesa Instrumentarium Medko Medical.

Los hechos no ocurrieron cuando Calderón era presidente de Costa Rica, sino varios años después.

"Estoy contento de que al fin ha llegado el momento de demostrar, con pruebas documentales y hechos, que no he cometido delito alguno", dijo Calderón hace unos días a la televisión.

"Con humildad y con la frente en alto, me someto ante los tribunales de justicia de mi país, para demostrar que legalmente recibí honorarios profesionales de una compañía privada en mi condición de abogado", aseguró el ex mandatario, quien deseaba que el juicio comenzara pronto para evitar que coincidiera con la campaña electoral de 2010.

También serán juzgados en este caso el ex presidente de la CCSS Eliseo Vargas, el ex directivo de esa institución Gerardo Bolaños y su ex gerente de Modernización Juan Carlos Sánchez.

Además enfrentan juicio tres ex ejecutivos de la Corporación Fischel, una cadena de farmacias en Costa Rica intermediaria en la transacción entre la CCSS y la empresa de Finlandia.

Ellos son su ex presidente, Walter Reiche, y los ejecutivos Marvin Barrantes y Olman Valverde.

La Fiscalía sostiene que Calderón y Reiche idearon un plan delictivo para comprar equipo médico a la empresa finlandesa, sin importar su utilidad o necesidad para el Seguro Social, a cambio de retribuciones ilegales que ascendieron a varios millones de dólares.

La CCSS compró el equipo con un crédito de 39,5 millones de dólares que facilitó el gobierno de Finlandia, que el Congreso de Costa Rica aprobó mediante un trámite expedito en apenas tres días, en el que supuestamente mediaron presiones de Calderón hacia los diputados de su partido.

En 2004, luego que la prensa destapó el escándalo, Calderón estuvo preso por un año, inicialmente en el penal La Reforma y luego en prisión domiciliaria.

Calderón, de 58 años, es el líder del opositor Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), con el que aspira a llegar de nuevo a la presidencia en 2010.

Diputados del PUSC aseguraron que el resultado del juicio, de ser adverso a su líder, no implicará que él vaya a desaparecer de la esfera política.