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  • EFE

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, coincidieron hoy en París en que Irán sigue suponiendo una amenaza y abogaron por mantener la firmeza y el estudio de nuevas sanciones contra Teherán, si no renuncia a sus actividades de enriquecimiento de uranio.

"La amenaza existe. ¿Por qué deberíamos renunciar a las sanciones?", inquirió Sarkozy en rueda de prensa conjunta con Merkel en el Palacio del Elíseo.

La única forma de obligar a Irán a "moverse" consiste en "la firmeza y las sanciones", puesto que "somos claramente conscientes de su voluntad de obtener (armamento) nuclear militar", sostuvo el presidente francés.

Puntualizó, no obstante, que se debe alternar la severidad con el diálogo con los responsable iraníes, una fórmula que también defendió Merkel.

La canciller subrayó que el régimen de Teherán "continúa representando una amenaza" y su cooperación con la Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) es "incompleta", por lo que se "deben proseguir las conversaciones en el marco de la ONU".

Ambos dirigentes abogaron por seguir preparando una nueva resolución punitiva del Consejo de Seguridad de la ONU contra Irán, pese al informe publicado el lunes por las agencias de inteligencia de Estados Unidos que señala que Teherán había suspendido su programa nuclear militar en 2003.

Hasta ahora, el Consejo de Seguridad ha aprobado, sin éxito, dos resoluciones con sanciones progresivas para intentar que Irán abandone su programa de enriquecimiento de uranio.

Unión Medirterránea

Merkel y Sarkozy se dirigieron a la prensa tras mantener una cumbre informal, en la que también abordaron el proyecto del presidente galo de crear una Unión Mediterránea, pensada para integrar los países ribereños del norte y el sur mediterráneo.