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ASUNCION (AP) — Los productores de soja dijeron el lunes en un comunicado que en lugar del clima de paz que prometió durante su campaña el presidente Fernando Lugo "vemos el accionar de grupos violentos pregonando la lucha de clases y el odio al extranjero", en alusión a los campesinos radicalizados que hostigan a colonos brasileños.

En tanto, obispos católicos reunidos en la Conferencia Episcopal (CEP) criticaron el permanente viaje al exterior del mandatario, quien se encuentra en una gira por EEUU, El Salvador y México.

La Unión de Gremios de la Producción (UGP) criticó a los labriegos de los departamentos más conflictivos como San Pedro y Concepción, a 340 y 500 kilómetros al norte de Asunción, de utilizar "la violencia como método para solucionar problemas generando en la población rural un estado de angustia y temor generalizados".

"Manifestamos nuestra decisión inquebrantable de seguir impulsando el modelo de economía social de mercado que nos ha permitido proyectarnos como exportadores de bienes y servicios para un mundo cada vez más competitivo", agregó el documento.

Paraguay es el tercer productor de soja en América del Sur y sexto en el mundo. A fines de este mes, los sojeros esperan obtener una cosecha récord de 8 millones de toneladas de la oleaginosa sobre una superficie de cultivo de 2.600.000 hectáreas.

Grupos regionales de izquierda, integrantes de la coalición Mesa Coordinadora de Organizaciones Campesinas (MCNOC), reivindican la invasión ilegal de extensas fincas de soja, propiedad de colonos brasileños en su mayoría, como el sistema más rápido de "expulsar del Paraguay a los extranjeros", según declaraciones de Antonio Cabrera, líder de Organización Lucha por la Tierra (OLT).

El presidente Lugo anunció recientemente que los brasileños que posean tierras legales, no destinadas a la reforma agraria, podrán permanecer en el país trabajando; sin embargo, el lunes Cabrera fue categórico: "no descansaremos hasta expulsar definitivamente a los extranjeros, incluso aquellos que tienen tierras legales y legítimas", realizando un abierto desafío a la vigencia de las acciones administrativas y judiciales.

El ministro del Interior Rafael Filizzola confirmó que el miércoles próximo habrá una manifestación de unos 10.000 campesinos en Asunción y otras ciudades reclamando la expulsión de extranjeros dedicados al cultivo de soja y la prohibición del uso de plaguicidas químicos.

Los obispos Zacarías Ortiz de Concepción y Claudio Giménez de la Cordillera, dos departamentos dedicados a la ganadería y agricultura, coincidieron en criticar a Lugo porque "en momentos en que arrecia la crisis campesina, él se pasa viajando por el exterior", según declaraciones de Ortiz.

Giménez adelantó que "cuando vuelva el presidente de su gira, le vamos a pedir explicaciones por qué abandona sus funciones cuando el país lo necesita".

Lugo, de 57 años, fue dispensado de sus compromisos clericales el 30 de julio pasado por el papa Benedicto XVI.