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  • EFE

Cientos de comerciantes del clausurado mercado mayorista La Parada en Lima, que fue cerrado el domingo pasado por la Municipalidad de la ciudad por motivos de "seguridad e insalubridad", marcharon hoy al Congreso para pedir que quede sin efecto la medida.

Un cordón policial evitó que los manifestantes llegaran al Parlamento, pero los dirigentes buscaron entregar sus reclamos a un grupo de congresistas.

Al interior de La Parada, ubicada en el populoso distrito de La Victoria, todavía hay un grupo de comerciantes que permanecen atrincherados para no dejar sus puestos de trabajo, mientras que los alrededores de la zona han sido declarados rígidas por la municipalidad, para que no se permita el estacionamiento de camiones que descarguen mercadería.

La Municipalidad de Lima informó hoy en un comunicado que los recursos legales que han presentado los comerciantes de La Parada han sido declarados improcedentes por la justicia.

“La comuna metropolitana exhorta a los pocos comerciantes que aún se encuentran en el exmercado La Parada a abandonar el local, pues constituye un foco infeccioso que pone en riesgo su salud y la de la población en general", resaltó el documento.

El municipio limeño tiene previsto convertir las instalaciones de La Parada en un parque público, por lo que desde hace dos años ha buscado reubicar a los vendedores en el nuevo mercado mayorista de Santa Anita, que se ubica en el este de Lima.

"Decidimos que el ex mercado La Parada debería ser clausurado por inseguro e insalubre. Sin embargo, en el camino un mal juez frustró esta iniciativa. Pero ahora hemos retomado el principio de autoridad y no hay marcha atrás", expresó hoy la alcaldesa de Lima, Susana Villarán.

En 2012, en los exteriores de La Parada se produjo un enfrentamiento con la policía en el que murieron cuatro personas por la colocación de muros de concreto para bloquear la entrada del mercado, medida ordenada por la Municipalidad de Lima.

En esa ocasión, comerciantes y delincuentes respondieron con piedras, palos y botellas a los policías, quienes recibieron una brutal golpiza y además se produjo saqueos en el emporio comercial de Gamarra, aledaño al mercado, tras lo que las autoridades recuperaron el control de la zona.