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  • AFP

El balotaje presidencial de este domingo en El Salvador transcurría con tranquilidad y gran afluencia de votantes, que deciden entre la continuidad de la izquierda o el retorno de la derecha, con la esperanza de una mejora en la economía y de acabar con el terror que imponen las pandillas.

Durante las primeras horas de la jornada, en las calles de San Salvador y en las principales ciudades se observaba un constante movimiento de personas hacia los centros de votación, donde reinaba un ambiente entusiasta.

Tanto el candidato del izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, en el poder), Salvador Sánchez Cerén, el favorito de las encuestas, instó a su oponente Norman Quijano, de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha), a aceptar los resultados.

"La primera invitación que hago a mi adversario es que de resultar perdedor no dude en reconocer la victoria del FMLN", manifestó Sánchez Cerén, tras emitir su voto en San Salvador.

Quijano dijo, también en ocasión de sufragar, que tras las elecciones "el llamado es al diálogo, a hacer a un lado las diferencias. Aquí nadie puede gobernar sin la ayuda del otro partido".

Más hechos, menos palabras

Las urnas abrieron a las 07H00 locales (13H00 GMT) como estaba previsto y cerrarán a las 17H00 locales (23HOO GMT). El TSE espera dar los primeros resultados antes de las 22H00 locales (04H00 GMT del lunes).

Unos 4,9 millones de electores están llamados a elegir al sustituto del presidente Mauricio Funes, quien bajo la bandera del el ex guerrillero FMLN se convirtió en el primer presidente de izquierda del país.

Sánchez Cerén, un maestro y excomandante guerrillero de 69 años, ganó a Quijano, un odontólogo de 67 años, la primera ronda del 2 de febrero por 10 puntos, pero sin llegar al 50% más uno necesario para evitar el balotaje.

Toldos rojos con banderas del mismo color que pertenecen al FMLN y toldos blancos con banderas azul, rojo y blanco de Arena, fueron colocados en los alrededores de los centros de votación para "orientar" a los electores sobre el número de mesa en la que les correspone sufragar.

"Que los políticos dejen las palabras y pasen a la acción: los pobres lo que queremos son oportunidades; no ser ricos, pero sí tener trabajo digno para que nuestros hijos puedan estudiar en un ambiente más seguro", dijo a la AFP Gilberto Sosa, de 27 años, quien vende dulces en autobuses, al resumir su expectativa en estos comicios.

Los comicios se desarrollan en un ambiente polarizado en el que la derecha recurrió a mostrar las violentas protestas que vive Venezuela para pedir a los electores no votar por la izquierda, en un intento por reducir la cómoda ventaja que dan los sondeos al FMLN.