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  • EFE

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró hoy que "no firmará" un acuerdo comercial y de inversiones con la Unión Europea (UE) que perjudique la protección de los consumidores y del medioambiente, ante las críticas de sectores de la sociedad civil contra el tratado en negociación.

"Cuando se trata de acuerdos comerciales nos preguntamos si beneficiarán a nuestros países a largo plazo", dijo Obama en una rueda de prensa al término de una cumbre entre la UE y EEUU.

"Lo que puedo decir es que he planteado toda mi carrera política, y como presidente, en reforzar la protección de los consumidores, y no tengo intención de firmar una legislación que la debilite", indicó, al tiempo que añadió que, "mientras hablamos, estoy luchando para reforzar la protección medioambiental en EEUU".

Obama, en su primera visita a las instituciones comunitarias en Bruselas, dijo que "ha habido mucha publicidad y especulación sobre lo que podría ser (el acuerdo), o si sus provisiones podrían ser utilizadas potencialmente por corporaciones para debilitar" de alguna manera esa protección o decisiones soberanas de los países.

Pidió "esperar a ver lo que se ha negociado" antes de criticar el acuerdo y consideró que "algunas suspicacias son injustificadas".

Organizaciones de la sociedad civil vienen alertando desde que se iniciaron las negociaciones del acuerdo transatlántico de comercio e inversiones (TTIP, por sus siglas en inglés), en julio pasado, que ese pacto aguará la regulación europea que protege a los consumidores y al medio ambiente, teniendo en cuenta que el texto tratará de armonizar las normas europeas y estadounidenses.

Obama indicó que "no tiene sentido ponerse nervioso sobre potenciales provisiones que ni siquiera han sido redactadas aún".

"Habrá tiempo suficiente para criticar el acuerdo comercial cuando sea presentado ante el público, pero garantizo que vamos a trabajar duro para que la protección de los consumidores o medioambiental que ya está en vigor sea reforzada", afirmó.

También recalcó la importancia de que los acuerdos comerciales "beneficien a la gente que está abajo o en el medio" y la prosperidad en general.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, indicó que la Comisión Europea ha recibido un mandato de los Veintiocho para negociar el acuerdo con EEUU que "vamos a respetar completamente y no nos permite ningún tipo de debilitamiento de nuestros estándares".

Reconoció que la UE y EEUU, en el ámbito de la regulación "no tienen a veces exactamente la misma posición", pero dijo que cuando no es posible tener convergencia reguladora "creo que debemos intentar aceptar algunos mecanismos de reconocimiento mutuo".

Barroso pidió dar más impulso a la supresión de barreras no arancelarias, muchas de las cuales se encuentran en la regulación.

Para el presidente de la CE, la consecución del TTIP daría "una inyección de dinamismo e incrementaría el potencial de crecimiento" de las economías tanto europea como estadounidense, y ayudaría a crear empleo a ambos lados del Atlántico.

Las negociaciones del TTIP arrancaron en julio de 2013, enfocadas en crear la mayor zona de libre comercio del mundo (supondría el 50 % de la actividad económica global) y en armonizar sus regulaciones para sentar un referente mundial.