• Montevideo, Uruguay |
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La Cámara de Diputados aprobó en la madrugada del miércoles por 49 votos contra 48 un controversial proyecto de ley para despenalizar el aborto, pero deberá retornar al Senado por el rechazo de uno de sus artículos.

El proyecto, que había sido sancionado un año atrás por el Senado, retornará a su ámbito para considerar la situación pero no se informó cuando los 31 miembros se abocarán al asunto.

La senadora oficialista Mónica Xavier, una de las impulsoras del proyecto, dijo que "no se votó el pase urgente del proyecto (al Senado), lo cual no quiere decir que deba demorarse mucho".

En el Senado se abrirá una nueva instancia, primero el pase a una comisión de salud o bien al plenario que puede aceptarlo tal como vino de Diputados y pasarlo, entonces al Poder Ejecutivo para su promulgación.

La sesión de los 99 diputados comenzó la tarde del martes y culminó cerca de las seis de la madrugada, luego de una jornada con amenazas de bombas al Palacio Legislativo, excomuniones de la Iglesia Católica, y la advertencia del presidente socialista Tabaré Vázquez que vetará los artículos que despenalizan el aborto, vigente desde 1938.

Pero tras esa jornada, las cosas quedaron igual cuando el diputado del oficialismo del Frente Amplio Luis Vega inesperadamente vetó un artículo que establece que los derechos sexuales y reproductivos son derechos humanos universales.

Xavier dijo que consideraba "insólita" la decisión de quitar ese artículo aduciendo que el "estado no debe definir las características de la sexualidad". En el artículo cuestionado se mencionaba "tanto la sexualidad como función biológica como placentera".

La sesión de Diputados comenzó con los ánimos caldeados, que obligó al desalojo de las tribunas, y fuertes críticas al arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, quien amenazó con la excomunión "ipso facto" a quien votara a favor.

El diputado opositor del partido Colorado Washington Abdala protestó porque "no se puede estar en la misa y en la procesión al mismo tiempo" aludiendo a que la mayoría oficialista apoya la ley pero el presidente la vetará.

El oficialista Luis Gallo dijo no comprender la posición de sus colegas del propio Frente Amplio que consideraron "no adecuado aspectos de ese artículo programático que tiene que ver con los derechos sexuales y reproductivos, consideraron que sería una imposición".

El controvertido proyecto tiene especificaciones: la mujer puede optar por el aborto durante las primeras doce semanas de gestación y puede alegar ante el médico situaciones de las formas en que sobrevino la concepción, situación de penurias económicas, sociales, familiares o etáreas, que a su criterio le impidan proseguir con el embarazo.

Asimismo, podrá interrumpirse el embarazo cuando implique riesgo de vida para la salud de la mujer o procesos patológicos que provoque malformaciones congénitas incompatibles con la vida extrauterina.

Respecto de las adolescentes o niñas, el médico solicitará su consentimiento, así como el de uno de sus representantes legales, y si este se niega, se podrá recurrir a un juez. La interrupción del embarazo será considerado un acto médico sin valor comercial.

Los abortos que se practican en la ilegalidad, según sea el estamento social, puede costar hasta 600 dólares. El diputado Javier García, nacionalista, refutó cifras indicando que el ministerio de Salud Pública informó que en 2005 murieron once mujeres embarazadas y apenas dos por aborto.

Los pro-abortistas sostienen que hay un aborto cada 20 minutos con muchas muertes, aunque no hay precisiones.