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Hace un año Neo Rojas y su familia se mudaron desde su casa ubicada a pasos de la playa en Arica, en el norte de Chile, a una ubicada a más de siete kilómetros de la costa. Uno de los factores principales para hacer el cambio era la posibilidad de que hubiera un terremoto y tsunami en ese sector.

“Se viene hablando por tantos años de que viene un terremoto gigante en el norte, por lo que todos tienen su kit de emergencia, ropa y linterna listos”, explicó Rojas.

En esa casa alejada de la playa fue donde él, su esposa, su hijo de un año y nueve meses y una tía vivieron el terremoto que alcanzó una magnitud de 8.2 grados Richter.

Desde el 16 de marzo se habían registrado más de 400 temblores en el sector norte de Chile, de los cuales cerca de 40 pudieron ser percibidos por la población.

Desde hace años

Pero la preparación en las regiones norteñas del país viene de antes. Hace años expertos y medios de comunicación han hablado de un megaterremoto que se produciría en esa zona.

Rápidamente tras el terremoto, Rojas fue a buscar a su cuñado que vive junto a la playa, pero al llegar ya no había nadie en el sector y se veían patrullas policiales vigilando la zona. “Evacuaron un sector donde deben vivir más de 20 mil personas muy rápidamente”, dijo.

Se preparan para otro

Tanto expertos chilenos como un representante del Servicio Geológico de Estados unidos han asegurado que este no era el gran terremoto que se ha esperado que ocurra en el norte de Chile.

Según Neo Rojas, mientras Arica vuelve a la normalidad, ya se preparan para un nuevo sismo.