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  • AFP

Miles de chilenos revisaban este miércoles los daños causados en la zona norte de Chile, en la vuelta a sus casas tras ser evacuados por una alerta de tsunami, declarada después del terremoto de 8.2 grados en la escala de Richter, el cual causó seis muertos.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien viajó a las regiones norteñas de Arica y Tarapacá, decretadas zona de catástrofe, se reunió este miércoles con un comité de emergencia para supervisar la situación y volaría el área afectada.

En Iquique, la ciudad más cercana al epicentro del sismo, y en la aledaña Alto Hospicio, fallecieron una mujer y cinco hombres, uno de los cuales fue identificado como peruano.

A la luz del día, comenzó la revisión de los posibles daños estructurales en viviendas, escuelas y hospitales.

2,000 casas con daños

Según la Oficina Nacional de Emergencias, unas 2,000 viviendas resultaron con daños en Alto Hospicio, una población con residencias más precarias que Iquique.

“No se reportan daños en puentes ni en infraestructura. Los puertos están normales y las telecomunicaciones funcionan”, dijo Ricardo Toro, director de la Oficina Nacional de Emergencia.

Al amanecer, el alerta de tsunami que mantuvo evacuadas a 972,000 personas a lo largo de unos 4,329 kilómetros de costa, fue cancelada en todo el país.

Edificios no cayeron

En Iquique, se veían techos caídos, ventanales quebrados, y estantes y mercancías en el suelo en los centros comerciales, pero ningún edificio colapsado ni gran destrucción en las calles.

La prioridad en estos momentos, según Bachelet, es garantizar el acceso a agua y luz en las casas que aún no disponen de servicio.

Al mediodía empezaron a reanudarse los vuelos hacia las tres capitales del norte (Antofagasta, Iquique y Arica), que habían sido cancelados.

Daños a barcos

Sin embargo, las carreteras para ingresar a Iquique se encontraban obstruidas por derrumbes.

En el puerto de la ciudad, que según las autoridades se encontraba funcionando en un 50%, hubo cerca de 80 embarcaciones dañadas, hundidas y otras arrastradas por el mar hacia tierra.

“Con esta catástrofe no podemos hacer nada, quedamos cesantes y esperamos la ayuda para recuperar nuestras embarcaciones”, dijo Eddy Varas, un pescador.

Hasta ayer se habían registrado 20 réplicas menores y las autoridades advirtieron sobre otras “por varios días”.

 

La Oficina Nacional de Emergencias informó que 2,000 casas fueron dañadas en Alto Hospicio, cuyas viviendas son precarias.

 

"No se reportan daños en puentes ni en infraestructura. Los puertos están normales y las telecomunicaciones funcionan"

Ricardo Toro, director de la Oficina Nacional de Emergencias.