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  • AFP

Miembros del ejército brasileño abatieron el sábado a una persona durante un enfrentamiento a tiros en el complejo de favelas de Maré, la primera muerte desde que los militares asumieron hace una semana la seguridad en la zona.

Según informó la asesoría de prensa de la llamada Fuerza de Pacificación, el hecho ocurrió el sábado por la mañana, mientras la tropa patrullaba la favela en un vehículo y avistó a dos personas que intentaron evadirla.

"Al desembarcar para verificar la situación, los dos individuos comenzaron a disparar armas de fuego en dirección de nuestras tropas", explicó el Ejército en nota de prensa enviada a la AFP.

Los soldados respondieron, causando la muerte de uno de los agresores, mientras que el otro logró huir con el arma, según dijeron. Precisaron que junto a la persona abatida se encontró un radio transmisor y tres cartuchos calibre 9 milímetros.

Luego del incidente, hubo una protesta cerca de la zona del enfrentamiento, y dos personas fueron detenidas, según información de prensa.

Los militares involucrados en el enfrentamiento prestaron declaración ante la Policía Civil.

De acuerdo con el portal de noticias G1, el último viernes un joven fue herido en las piernas también durante un enfrentamiento con el ejército.

Asumen seguridad

Hace una semana, con vehículos blindados y camiones, las Fuerzas Armadas brasileñas asumieron la seguridad de quince favelas en el complejo de Maré, en Rio de Janeiro, cuando faltan poco más de dos meses para el inicio del campeonato mundial de fútbol.

Un total de 2.700 militares custodian ese territorio en el sureste de la ciudad, considerado una de las zonas más peligrosas de Rio de Janeiro y al mismo tiempo un punto estratégico cercano al aeropuerto internacional, que estaba siendo controlado por facciones rivales de narcotraficantes.

Inicialmente las favelas fueron ocupadas a fines de marzo en una gran operación de la policía que comprendió a 1.500 efectivos, y seis días después, este sábado, los militares tomaron el relevo.

Las Fuerzas Armadas permanecerán en el área hasta el 31 de julio, dos semanas después de la final del Mundial, cuando entregarán la zona pacificada a la policía.